El Delfín Rosado o Tonina de Agua Dulce

22 06 2009
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Subfilo: Vertebrata
Clase: Mammalia
Superorden: Laurasiatheria
Orden: Cetacea
Suborden: Odontoceti
Superfamilia: Platanistoidea
Familia: Iniidae
Género: Inia
Especie: I. geoffrensis
Nombre binomial
Inia geoffrensis
Blainville, 1817

El Delfín Amazonico o Boto, como es llamado en Brasil, es el representante mas grande de los delfines de río. Individuos adultos llegan a medir hasta 2.4 metros con un peso de aprox. 160 kg. Su cuerpo es robusto, poco hidrodinámico pero muy flexible. El hocico es alargado y provisto de más o menos 106 dientes. La coloracion del cuerpo varia de acuerdo a la edad, claridad del agua y distribución. El color mas frecuente es rosado y gris- azulado. Los delfines amazonicos poseen ojos pequenos, una trompa muy larga y aleta dorsal muy poco desarrollada. Estos delfines estan muy bien adaptados a vivir en las varzeas (bosques inundados). Su distribución abarca los sistemas fluviales de los rios Amazonas y Orinoco. De acuerdo al libro rojo de la IUCN el delfín amazonico esta categorizado como especie vulnerable. Sus mayores enemigos son la deforestacion y actividades humanas que contribuyen a perturbar su medio de vida.

El delfín rosado (Inia geoffrensis), es un delfín de río considerado vulnerable según la IUCN. En Ecuador está catalogado como en peligro de extinción. Sin embargo es muy importante conservarlo ya que es la única especie de cetáceo que habita exclusivamente en aguas dulces de América.

La IUCN la ha catalogado como vulnerable porque se sospecha la reducción de al menos el 50 % de la población en los últimos 10 años o tres generaciones basado en el declive del área ocupada, la disminución de la calidad de su hábitat, de la menor observación de ejemplares y de los niveles actuales o potenciales de explotación del hábitat.

La dentadura de estos delfines es de tipo heterodonta, es decir que tienen diferentes dientes (incisivos y molares), a diferencia de los delfines marinos que es homodonta. Los ojos son pequeños pero funcionales, adaptados a las condiciones del agua turbia donde habitan. El melón es pronunciado, especialmente en adultos. Esta estructura sirve como un direccionador acústico para las ondas que producen (ecolocalización).

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A diferencia de los delfines marinos, Inia puede mover la cabeza de lado a lado, debido a que las vértebras cervicales se encuentran separadas y no fusionadas. Sus aletas pectorales son grandes y con gran capacidad de movimiento. Su aleta caudal es baja y prolongada.

Su coloración es variable, generalmente cuando nacen son de color gris y a medida que crecen pueden mantener esta coloración, volverse rosados o tener patrones intermedios. El color rosado está determinado genéticamente, pero su intensidad depende de la actividad física del animal.

DESCRIPCIÓN TAXONÓMICA

Inia geoffrensis se caracteriza por tener el cuerpo robusto y flexible, con un hocico largo y estrecho. Los machos son ligeramente más grandes que las hembras con longitudes hasta de 2,78 m. y pesos alrededor de 180 kg.  El patrón general de coloración en las crías es gris y a medida que crecen presentan una variación entre grises y rosados (Trujillo 1994). Sus ojos son pequeños y funcionales. Con vibrisas sensoriales en la parte superior del hocico. La aleta dorsal es baja y se prolonga a manera de quilla a lo largo del dorso, las aletas pectorales son grandes con una escápula que les permite un ángulo pronunciado de rotación. Las vértebras cervicales están libres, permitiendo la rotación de la cabeza de un lado a otro.

Varios autores consideran esta especie como politípica debido al reconocimiento de tres subespecies.
Da Silva (1983) revisó la taxonomía del género Inia y propuso dos especies diferentes soportadas en caracteres craneométricos, separando así a I. boliviensis para la cuenca del río madeira e Inia geoffrensis; esta ultima con dos subespecies: Inia g. geoffrensisInia g. humboldtiana, basadas en estudios genéticos (Hamilton et al. 2000).

DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA

Inia geoffrensis se encuentra ampliamente distribuida en las cuencas de los ríos Amazonas, Orinoco y en la mayoría de sus tributarios, pero se ve limitada en las cabeceras de los mismos por raudales y cascadas (Best y Da Silva 1989, Trujillo 2000).

La subespecie Inia g. humboldtiana está reportada en los ríos Meta, Arauca, Bita, Casanare, Vichada, Tomo, Tuparro, Manacacías, Cravo Norte, Guayabero, Orinoco, Guaviare e Inírida (Defler 1983, Meade y Koenhken 1991, Diazgranados 1997, Trujillo 2000). La subespecie Inia g. geoffrensisse encuentra en los ríos Caquetá (desde el chorro de Araracuara), Apoporis (hasta el raudal de La Libertad), Mirití Paraná, Cahuinarí, Putumayo, Igará Paraná, Cotué, Amazonas y en una gran cantidad de tributarios y lagos, entre estos últimos sobresalen los de Tarapoto y La Paya (Vidal 1990, Trujillo 1997, Galindo 1997).

La subespecie Inia g. humboldtiana se encuentra en la región de la Orinoquia, desde los tributarios que drenan la parte del escudo Guyanés en Colombia y Venezuela, a lo largo de los ríos Branco y Tacutu en la frontera entre Guyana y Brasil (Hershkovitz 1963, Trebbau y Van Bree 1974, Meade y Koenhken 1991).

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Inia. g. geoffrensis habita en el Amazonas, sobre una extensa red de tributarios del río Amazonas, a lo largo de Ecuador, Perú, Brasil y Colombia, algunos de ellos como el Negro, Branco, Xingú, Tocantins, Ucayali, Marañón, Napo, Cuyabeno, Caquetá y Putumayo (Trujillo et al. 2006).

HÁBITAT

El delfín rosado se encuentra con frecuencia asociado a sistemas donde confluyen varios ríos (Trujillo 2000). En sistemas de lagos y remansos, entre los que se mueven estacionalmente debido a la variación de los niveles de inundación. Cuando las aguas están altas, penetran en el bosque inundado, remontando tributarios y se localizan en sistemas de lagos. Pero a medida que el nivel del río disminuye, se desplazan hacia los canales principales (Best y Da Silva 1989, Trujillo 1997).

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La combinación de movilidad en las aletas pectorales y cabeza de Inia geoffrensis le permite desplazarse con facilidad en hábitats inundados con gran concentración de vegetación (Trujillo et al. 2006).

HÁBITOS ALIMENTICIOS

La dieta de Inia geoffrensis está basada en peces de tamaño variable entre 25 a 90 cm., pertenecientes a más de 43 especies (Da Silva 1983). Se estima que requieren alrededor de 3 Kg. de peces por día para mantener sus necesidades energéticas (Trujillo et al. 2006).

REPRODUCCIÓN

El delfín rosado presenta picos asociados con los períodos de aguas bajas y decrecientes (junio-septiembre para el Amazonas y diciembre-abril para el Orinoco). Los eventos reproductivos se presentan en su mayoría en áreas someras en los canales principales (Trujillo 1997, Fuentes 1998, Trujillo et al. 2000) y el período de gestación varía de 10 a 11 meses (Best y Da Silva 1993).

En la Amazonia Colombiana se han reportado áreas de cuidado parental, generalmente asociadas a sistemas de lagos (Trujillo 2000).

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AMENAZAS

Captura directa: Cuando se captura un delfín a veces se venden algunas de sus partes como amuletos. En el departamento del Beni, Bolivia, se les caza con rifles y redes. También se obtuvieron registros de muertes de delfines por parte de personas en Colombia, no siempre con fines comerciales, algunas veces por interacciones en la pesca.

Con respecto a la pesca para alimentarse con ellos, los Yuracarés indican que el bufeo puede ser utilizado como alimento, aunque esto no es frecuente, ya que la carne es muy grasienta y de fuerte mal olor; en el norte de Brasil creen que la carne no es comestible o que es venenosa.
Con respecto a la comercialización de sus partes para amuletos, numerosas poblaciones ribereñas coinciden en que la grasa de este animal se utiliza como remedio tradicional efectivo contra males respiratorios (tuberculosis) y afecciones pulmonares. En el mercado de Riberalta (Bolivia) se ofrecen dientes de bufeo como amuleto contra la mala suerte y como atractivo sexual. Hay hechiceros o brujos tradicionales que usan diferentes partes como son los genitales y ojos para diferentes fines, aunque esto es muy poco practicado.

Pesca accidental: La principal causa de mortalidad por parte del hombre en Bolivia fueron las colisiones con motores y el enredo en redes de pesca en un estudio realizado en 2002. En otros lugares no se tienen estimaciones de la gravedad, pero también existen los accidentes. El problema es que el aumento pesquero aumenta también esta amenaza; por ejemplo, en la década de los 60 la introducción de las redes de enmalle de nylon, más resistentes, aumentaron las muertes. Algunas redes como las fijas o las de cerco son las responsables de la mayoría de las muertes. La pesca ilegal por supuesto que también producen estos problemas.

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Matanza deliberada: Estos delfines han aprendido a sacar provecho de algunas actividades pesqueras, como por ejemplo de las redes de cerco, de donde consiguen alimento; el problema que conlleva es el enredo. También se acercan a comer pescado aturdido por la dinamita usada por algunos pescadores ilegales. La respuesta por parte de los pescadores en estos casos muchas veces es matarlos. Por ejemplo, en la Reserva Nacional Pacaya Samiria del Perú, donde la pesca comercial es un problema, los delfines son envenenados a propósito con tóxicos, como Methil – paration.

Sobrepesca: también les afecta, aunque no es un problema tan grave como otros ya que solo el 43% de las especies de las que se alimentan estos delfines son peces con valor comercial.

Degradación del hábitat: Especialmente en Colombia y Brasil las poblaciones de personas se van expandiendo a zonas que irremediablemente entran en contacto con el hábitat de los delfines rosados. El aumento que conlleva de agricultura, deforestación y ganadería es una realidad. La deforestación en las llanuras de inundación para la agricultura y la industria maderera afecta al ciclo hifrológico y al ecosistema fluvial en su conjunto, y a este delfín en nuestro caso. Uno de los principales efectos es la reducción de la productividad de los peces, es decir, del alimento de los delfines y otros animales de la zona. Además, en el caso de la construcción de presas, se impiden las migraciones, rompiendo las poblaciones en grupos pequeños con poca variabilidad genética. Por otro lado, se pueden producir varamientos como causa de la disminución del nivel del agua por usarla como agua de riego. El agua de las presas al no tener un movimiento natural tiene menor concentración de oxígeno, su pH disminuye, y cuenta con menos peces. Más recientemente la búsqueda y explotación de reservas de petróleo también afectan.

Contaminación: Gran cantidad de pesticidas se usan en la agricultura, con metales pesados como por ejemplo el mercurio usado en las minas de oro para separar al oro de la piedra. Estudios llevados a cabo en el río Beni y poblaciones del río Madera en el Brasil, muestran que el nivel de mercurio en estos ríos está por encima del límite permisible, lo que constituye una seria amenaza para esta especie que se encuentra la cúspide de la cadena alimenticia.

MEDIDAS DE CONSERVACIÓN

En CITES está incluído en el Apéndice II. Hay medidas de protección de la especie en todos los países donde habita.

Sería necesario un trabajo sobre la cantidad de delfines que hay, un registro de su distribución, el estudio de los lugares por los que se mueven y emigran, y el estudio de las presas que hay y se podrían construir y sus efectos en la población.

La investigación debería orientarse hacia la detección de tendencias de aumento o disminución de las poblaciones y la identificación de las causas en cada zona. Localizar y evitar la pesca tanto accidental como dirigida, así como las matanzas.

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La Ballena de Bryde

21 06 2009

Taxonomía Bryde

DATOS SOBRE LA ESPECIE

Las ballenas de Bryde se identificaron por primera vez como una especie específica en 1912; su nombre común deriva del noruego J. Bryde, que estableció la primera fábrica ballenera en Durban (Sudáfrica) en 1909.

Las ballenas de Bryde crecen hasta una media de 12 metros en el caso de los machos y de 13 en el de las hembras, si bien pueden llegar a medir 15 metros. Aunque pueden alcanzar los 20.000 kg, normalmente pesan unos 12.000 kg de media. Al nacer, las crías miden unos cuatro metros y pesan en torno a 900 kg. Son ballenas de línea esbelta y aletas puntiagudas, pero su característica más distintiva son las tres líneas paralelas que van desde el espiráculo hasta la punta del rostrum. Presentan una prominente aleta dorsal que puede llegar a medir 45 cm y su cabeza es estrecha y afilada. Los pliegues gulares le permiten extender la boca como un fuelle cuando se alimenta. Las ballenas son de color gris oscuro, ligeramente más claro en el vientre.

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Las ballenas de Bryde son únicas entre las ballenas barbadas porque nunca viajan a aguas frías, sino que pasan todo el año en aguas tropicales y subtropicales donde la temperatura es superior a los 20 grados centígrados. Se encuentran tanto en alta mar como cerca de la costa. Sus migraciones son muy cortas y se las ha avistado en África Occidental, Sudáfrica, Madagascar, Seychelles, Australia Occidental, Fiji, Perú, Hawai, el Golfo de California, Filipinas y Japón. Probablemente existen al menos dos especies distintas de ballena Bryde; la más grande (B. brydei) se encuentra en alta mar, lejos de las costas, y la más pequeña (B. edeni) más cerca de éstas.

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Se sabe muy poco del comportamiento de estas ballenas. Así, aunque parece que viven en grupos de cinco o seis individuos, a menudo se ha visto a madres con sus crías alimentándose solas. Se alimentan principalmente de plancton, krill y, en menor medida, peces pequeños que capturan filtrando el alimento del agua del mar a través de las barbas situadas en la parte más profunda de la boca.

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Población y amenazas

Las estimaciones sobre la población de ballenas de Bryde son muy poco fiables, en parte por lo fácil que resulta confundir a esta especie con la ballena sei, ligeramente más grande. No obstante, se piensa que en todo el mundo puede haber entre 40.000 y 80.000 ejemplares. La IUCN ha clasificado la ballena de Bryde en la categoría «Datos Insuficientes», lo cual significa que los conocimientos disponibles son demasiado escasos para evaluar correctamente su número o todas las amenazas a que se enfrenta. A pesar de ello, la sobrepesca de las especies que constituyen el alimento de estos animales, la contaminación del mar y la caza ilegal se encuentran entre los principales problemas. Se sabe que se han capturado ilegalmente ejemplares de esta ballena en varias zonas, incluidas las Filipinas. En las décadas de 1960 y 1970, las ballenas de Bryde se encontraban entre las especies que capturaban los «cazadores piratas de ballenas». Se desconoce cuántas ballenas de Bryde habían capturado los cazadores de ballenas en el Pacífico Norte antes de que la moratoria de la CBI entrara en vigor en 1986. En 2001 se publicaron en Japón los registros de capturas de la industria ballenera, que mostraron que las capturas de ballenas de Bryde en las décadas de 1970 y 1980 habían sido unos 100% superiores a lo que apuntaban las estadísticas oficiales. El Comité Científico de la CBI tiene previsto llevar a cabo una nueva evaluación de la población utilizando datos de captura correctos.

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Antiguamente, cazar una ballena garantizaba la subsistencia de una comunidad. En el siglo XX, con nuevas tecnologías, esa práctica se transformó en una barbarie que puso a esos cetáceos al borde de la extinción.

Las ballenas enfrentan un sinnúmero de amenazas, en su mayoría causadas por el hombre. La principal es la cacería directa, pero hay otras. Las poblaciones de ballenas han disminuido dramáticamente por la combinación de estas amenazas.

MATANZA COMERCIAL

Los métodos de cacería iniciales fueron muy sencillos y casi no cambiaron durante 300 años, era una cacería que no amenazaba a las especies, meramente de subsistencia por parte de comunidades indígenas. La cacería masiva comenzó en el siglo XVII y fue hasta los siglos XIX y XX cuando los modernos métodos de captura pusieron a varias especies de ballenas en peligro de extinción. En la actualidad se afirma que ocho de las once especies de ballenas están en peligro de extinción debido a la cacería comercial. La mayoría de las poblaciones de ballenas mexicanas disminuyeron porque, al ser migratorias, eran cazadas fuera de los mares territoriales mexicanos. Sin embargo, a finales del siglo XIX y principios del XX, las ballenas también fueron atrapadas en las costas de la península de Baja California por barcos americanos, noruegos, rusos y japoneses, principalmente. La ballena gris mexicana estuvo en dos ocasiones en peligro de extinción y es la única que ha recuperado su número original.

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Estimaciones Poblacionales de Ballenas (1997) Especie Estimación original Última estimación Porcentaje de pérdida Ballena franca 100,000 3,200 97% Ballena azul 228,000 11,700 95% Ballena jorobada 115,000 10,000 91% Rorcual común 548,000 110,000 80% Rorcual de sei 256,000 54,000 79% Ballena de Groenlandia 30,000 7,800 74% Rorcual tropical 90,000 43,000 52% Cachalote 2,400,000 1,950,000 19% Ballena gris 20,000 22,000 +10%

La cacería de ballenas continúa por parte de Japón y Noruega.

TRÁFICO ILEGAL

Aun y cuando existe una moratoria mundial sobre cacería de ballenas, Japón continúa cazando a través de un falso programa científico. Es justamente en ese país donde los productos obtenidos de los cetáceos alcanzan el mayor precio del mundo. Esta situación propicia la entrada de productos ilegales a ese mercado, al grado que, en los últimos años, en Japón y Corea se ha detectado la venta de carne de especímenes provenientes de poblaciones mexicanas así como de muchas especies prohibidas y en peligro de extinción.

DESTRUCCIÓN DEL HÁBITAT

La contaminación de los océanos por el vertido de desechos tóxicos amenazan la vida de los animales marinos. La contaminación puede ser de origen industrial, agrícola o doméstico. Han ocurrido casos de mortandad masiva de cetáceos en las que los contaminantes persistentes han sido identificados como los causantes originales. Los contaminantes persistentes como pesticidas organoclorados y PCBs pasan a formar parte de la cadena alimenticia, son bioacumulables y biomagnificables pues se acumulan en los tejidos grasos de los cetáceos afectando sus sistemas inmunológico, endócrino y reproductivo. La afectación del sistema inmunológico deja a los cetáceos susceptibles de cualquier enfermedad, a biotoxinas o al ataque de virus o bacterias que en otras circunstancias no serían perniciosos. La contaminación de los mares crea las condiciones ideales para los brotes de marea roja, cuyas biotoxinas ya han causado la muerte masiva de organismos marinos, incluyendo cetáceos.

Concentraciones de DDT y PCB detectadas en la grasa de cetáceos (1994) Especie Nombre común Concentración (ug/g peso neto) Límite de contaminantes organoclorados en productos pesqueros en EUA (ug/g peso fresco) DDT 5 Megaptera novaengliae Ballena jorobada 7.6 – 23.1 Physeter macrocephalus Cachalote 1.1 – 15.5 Balaenoptera physalus Rorcual común 0.67 – 2.58 Balaenoptera acutorostra Ballena minke 0.21 – 2.6 Mesoplodon densirostris Zifio de Blainville 38.2 – 65.1 Stenella caeruleoalba Delfín listado 70.7 – 231 Stenella longirostris Delfín tornillo pantropical 1.44 – 7.38 Tursiops truncatus Delfín mular 18.7 – 52.8 PCB 2 Globicephala macrorhynchus Calderón de aleta corta 0.6 – 12 Megaptera novaengliae Ballena jorobada 5.4 – 6 Physeter macrocephalus Cachalote 0.7 – 4 Balaenoptera physalus Rorcual común 0.01 – 0.19 Balaenoptera acutorostra Ballena minke 0.14 – 1.1 Mesoplodon densirostris Zifio de Blainville 14 – 29 Feresa atenuata Orca pigmea 36.6 – 79 Delphinus delphis Delfín común 80 – 300 Stenella caeruleoalba Delfín listado 39 – 69 Stenella longirostris Delfín tornillo pantropical 2.0 – 5 Tursiops truncatus Delfín mular 5 -15

CAMBIO CLIMÁTICO

El cambio climático afecta a los ecosistemas oceánicos al fluctuar la temperatura de los mares, lo cual impacta las cadenas alimenticias en cuanto a la cantidad y diversidad de especies, pues provoca la dispersión de las mismas. Así, las ballenas pueden enfrentar escasez de alimento al no encontrar suficiente cantidad de las especies que usualmente consumen o simplemente no encontralas en las áreas a las que habitualmente asisten para alimentarse. Además, el cambio climático afecta a fenómenos meteorológicos como El Niño y la Niña, haciéndolos más frecuentes, prolongados e intensos. Fenómeno de El Niño El fenómeno de El Niño provoca cambios en la temperatura del agua lo cual afecta las cadenas tróficas y la distribución del alimento de los cetáceos. Además produce mareas rojas. “En el sureste del Pacífico las mareas rojas son raras y desde hace más de 20 años no se tenía conocimiento de ellas. Recientemente han aparecido mareas rojas casi anualmente durante el invierno favorecidas por la presencia de El Niño…” (Cortés-Altamirano et. al. 1995).

CAPA DE OZONO

Anteriormente se pensaba que la disminución de la capa ozono sólo tendría efectos en la Antártida, sin embargo, ya se han observado impactos en latitudes más norteñas como en Belice. La radiación ultravioleta que deja pasar el adelgazamiento de la capa de ozono puede penetrar hasta profundidades de 30 metros en mar abierto. Los rayos ultravioleta dañan el DNA y afecta el proceso de fotosíntesis, enzimas, metabolismo de nitrógeno, tasa de crecimiento, entre otras funciones del fitoplancton, que en su mayoría está restringido a las capas superiores del mar. El fitoplancton es la base de la cadena trófica y al ser afectado causa trastornos en toda la cadena alimenticia. También tiene un efecto directo sobre el zooplancton. Asimismo, los huevos y las larvas de muchas especies de peces son muy sensibles a la radiación ultravioleta. En México la situación de las ballenas es grave. De hecho la Procuraduría Federal para la Protección del Ambiente ha establecido que en el periodo de 1995 a 1999 la inmensa mayoría de las contingencias ambientales ocurrieron en ecosistemas acuáticos, y que después de los peces, los mamíferos marinos fueron los más afectados.

SOBREXPLOTACIÓN PESQUERA

El hombre está realizando una sobrexplotación de los recursos pesqueros del mundo. Más del 70% de las pesquerías en el mundo están sobrexplotadas o a su nivel máximo de aprovechamiento. El caso de México es aún peor: el 85% de todas las pesquerías está en esa situación. Además las pesquerías del mundo, especialmente las que usan redes de arrastre o de deriva, tienen un grave problema de captura incidental de especies no objetivo (no deseadas) que ya sin vida son desechadas. Aún peor, las pesquerías están empezando a enfocarse en especies que ocupan los niveles bajos de la cadena alimenticia como invertebrados planctónicos. Al sobreexplotar a los peces e invertebrados marinos, el hombre está compitiendo por el alimento de las ballenas. Se ha sugerido que varias especies de ballenas barbadas están enfrentando problemas de escasez de comida por esta razón.

LA CBI, LA CITES Y LAS BALLENAS DE BRYDE

La Comisión Ballenera Internacional (CBI) prohíbe la caza de todas las grandes especies de ballena, incluida la de Bryde, desde la entrada en vigor de su moratoria sobre la caza de ballenas con fines comerciales en 1986. Toda la caza de ballenas utilizando buques factoría (con la excepción de la de ballenas minke) ha estado prohibida por la CBI desde 1979.

Además, todo el Océano Índico y el Océano Austral en torno a la Antártida son santuarios balleneros de la CBI y en ellos está totalmente prohibida la caza de ballenas. Sin embargo, desde el año 2000 Japón ha incluido 50 ballenas de Bryde del Pacífico Norte en su «programa de caza científica de ballenas», en el que utiliza buques factoría. La Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) protege todas las especies de grandes ballenas, incluida la ballena de Bryde, del comercio internacional en el marco de su Apéndice I.

SOLUCIONES DEL WWF

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) está presionando a Japón para que ponga fin a su programa de caza de ballenas con fines científicos, incluido el objetivo de cazar 50 ballenas de Bryde en el Pacífico Norte. El WWF considera que no existe justificación científica ni de otro tipo para ignorar tanto la moratoria de la CBI sobre la caza comercial de ballenas como la moratoria sobre la caza de ballenas con buques factoría.

PROYECTOS DEL WWF

El WWF está llevando a cabo un ambicioso programa relacionado con las especies y poblaciones de ballenas amenazadas. El WWF ya está limitando las amenazas a las ballenas por medio de investigaciones sobre el terreno, formación y desarrollo de las capacidades, y mejora de las medidas y acuerdos nacionales e internacionales. Entre sus principales proyectos se encuentran los siguientes:

  • Fomentar la creación de santuarios para las ballenas;
  • Desarrollar y analizar medidas encaminadas a reducir la captura incidental de cetáceos;
  • Estudiar el impacto de los contaminantes en las ballenas;
  • Apoyar el desarrollo de planes de conservación y políticas de gestión de las poblaciones de ballenas;
  • Apoyar los programas de observación de las ballenas.

GREENPEACE Y LAS BALLENAS

La actuación de Greenpeace ha sido fundamental para frenar la matanza de ballenas. En alta mar, nuestros activistas han interpuesto sus cuerpos, sus lanchas y sus barcos para evitar el disparo de los arpones de barcos balleneros. También han protestado pacíficamente ante las embajadas y los gobiernos de Japón y Noruega para que suspendan la cacería. Estas acciones han logrado suspender la caza de varias especies de ballenas. Más aún, se ha conseguido la creación de santuarios balleneros, uno de los cuales abarca todos los mares patrimoniales de México.

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En 1975 Greenpeace empezó su campaña para salvar a las ballenas ya que estaban desapareciendo de los océanos. La mayoría de las especies de grandes ballenas se encontraban cerca de la extinción por la incontrolable cacería industrial. ¡Algunas especies, como la ballena franca y la azul, habían perdido entre el 95 y 97% de su población!

A través de acciones directas en el mar, campañas públicas y cabildeo político, Greenpeace ha sido un actor importante para promover que la Comisión Ballenera Internacional (CBI) decretara en 1986 una moratoria a la cacería comercial de ballenas. En aquel entonces Greenpeace esperaba que la industria ballenera desapareciera y casi lo consiguió. De las nueve naciones que cazaban ballenas en 1989, cuando la moratoria entró en vigor, siete dejaron de cazar ballenas. Sin embargo, Japón y Noruega buscaron lagunas jurídicas en el decreto o abiertamente desafiaron las resoluciones de la CBI para continuar cazando ballenas. Actualmente, estos países promueven el fin de la moratoria lo cual tendría un impacto devastador sobre las poblaciones remanentes de esos cetáceos.

Breve cronología

1975: Greenpeace lanza su campaña para salvar a las ballenas cuando nuestra embarcación “Phyllis Cormack” se enfrenta al barco ballenero soviético “Dalniy Vostok”, a 60 millas de la costa de Eureka, California. Una lancha inflable de Greenpeace se interpone entre el arpón y la ballena. El cañonero dispara por encima de la lancha, pero la filmación de este hecho en la que activistas arriesgan su vida por las ballenas impulsa un movimiento global contra la cacería.

1976: Con un barco más grande, el “James Bay”, Greenpeace se enfrenta a balleneros soviéticos a 1,400 millas de la costa de California.

1977: En junio el barco insignia de Greenpeace, el “Rainbow Warrior”, realiza su primera campaña al enfrentar a balleneros de Islandia. En septiembre, con lanchas inflables, Greenpeace se enfrenta a balleneros soviéticos a 50 millas de la costa oeste de Australia.

1978: El “Rainbow Warrior” se enfrenta a balleneros españoles frente a la costa de España.

1979: El “Rainbow Warrior” es detenido por las autoridades durante su confrontación con balleneros de Islandia.

1979-1980: Investigadores de Greenpeace en Taiwan fotografían y documentan a una flota de cuatro balleneros piratas cuando uno por uno entran a puerto para desembarcar sus capturas, las cuales serían contrabandeadas a Japón. Con la publicación de la evidencia, los balleneros piratas serían forzados a abandonar su ilícito negocio.

1980: El “Rainbow Warrior” es arrestado por la armada española cuando evitaba que barcos balleneros españoles persiguieran ballenas. Las autoridades españolas quitan una parte vital del sistema de propulsión del barco y lo ponen bajo guardia armada.

1981: Un activista de Greenpeace se trepa a un barco ballenero japonés cuando está a un cuarto de milla de la costa de Japón y se encadena al arpón obligando al barco a regresar a puerto durante la temporada alta de caza de ballenas. Ese año, Greenpeace celebra su primera victoria legal cuando la Comisión Ballenera Internacional decreta una moratoria sobre la cacería de cachalotes.

1982: En julio 23 la Comisión Ballenera Internacional vota a favor de una moratoria a la cacería comercial de ballenas que entrará en efecto en 1986. En noviembre, tras una objeción de Perú a la moratoria, el “Rainbow Warrior” se enfrenta a balleneros peruanos. Perú retira su objeción en julio de 1983, deja de cazar ballenas y abandona la Comisión Ballenera Internacional.

1983: El “Rainbow Warrior” entra a aguas soviéticas para documentar la caza de ballenas grises. Arrestan a los activistas que bajan a tierra y el “Rainbow Warrior” es perseguido por barcos de la armada soviética a través del Estrecho de Behring. Después de que la filmación de la persecución es vista por todo el mundo los activistas son liberados.

1985: En julio, el barco de Greenpeace “Sirius” llega a Inglaterra para entregar un millón de firmas a los delegados de la CBI solicitando acabar con la cacería de ballenas.

1986: La guardia costera de Noruega arresta en dos ocasiones al barco de Greenpeace “Moby Dick”, por impedir que los balleneros noruegos cazaran ballenas.

1987: Activistas de Greenpeace en Alemania interceptan un cargamento ilegal de carne de ballena de Islandia que sería exportado a Japón. Las autoridades alemanas envían la carne de regreso a Islandia. En diciembre, Japón empieza a cazar ballenas bajo el engaño de realizar investigación científica. Varios activistas de Greenpeace junto con una ballena inflable de 30 metros son arrestados por la policía japonesa cuando protestaban frente a un barco ballenero que estaba por partir hacia la Antártica.

1989: Islandia detiene su programa ballenero debido en parte al boicot internacional, dirigido por Greenpeace y otras organizaciones, en contra del pescado de Islandia.

1990: El barco de Greenpeace “Gondwana” intercepta a la flota ballenera japonesa entre Australia y Nueva Zelanda; activistas brincan desde helicópteros frente a los barcos en un esfuerzo por detenerlos.

1991-1992: El barco “MV Greenpeace” en repetidas ocasiones obstaculiza a la flota ballenera japonesa en la Antártica para evitar que capturen ballenas. Activistas de Greenpeace ocupan uno de los barcos balleneros previniendo que suban a las ballenas.

1993: En octubre, Greenpeace entrega dos millones de firmas al gobierno de los EUA solicitando la creación de un santuario ballenero en la Antártica.

1994: Durante la reunión anual de la CBI en Puerto Vallarta, México, se crea el Santuario Austral que rodea a la Antártica. Los barcos de Greenpeace “Solo” y “Sirius” se enfrentan a balleneros de Noruega cuando ese país reanuda la cacería comercial de ballenas. Después de tres semanas de confrontación los dos barcos son arrestados por la guardia costera noruega.

1995: En febrero, el barco “MV Greenpeace” encuentra a la flota ballenera japonesa violando el Santuario Austral. El helicóptero de Greenpeace entorpece la cacería colocándose entre el arpón y las ballenas. En Noruega siete activistas se encadenan al barco ballenero del presidente de la asociación ballenera noruega. El presidente golpea a los activistas frente a las cámaras.

1997: Japón y Noruega proponen ante la CITES la desproteción de las ballenas gris, minke y bryde. El cabildeo de Greenpeace junto con otras organizaciones consigue que la propuesta sea rechazada.

1998: En su camino a la Antártica un barco ballenero japonés se incendia a 600 millas de Nueva Caledonia. Después de que el barco es reparado en el puerto de Noumea, Greenpeace bloquea su salida.

1999: La embarcación de Greenpeace “Sirius” se enfrenta a balleneros noruegos en el Mar del Norte, donde el barco “Kato” dispara en contra de las lanchas inflables y deja inservible a una de ellas. Un guardacostas noruego embiste otra de las lanchas y un activista es enviado al hospital con diversas fracturas. El “Sirius” y su tripulación son detenidos. Otro barco de Greenpeace, el “Arctic Sunrise”, enfrenta a la flota ballenera japonesa en la Antártica, donde es embestido por el barco factoría “Nishin Maru”. Los activistas amarran las lanchas inflables a las ballenas arponeadas, para impedir que los cazadores completen su maniobra. Greenpeace México lanza su campaña para la creación de un santuario ballenero mexicano y consigue más de 120 mil firmas.

2000: Japón y Noruega proponen ante la CITES la desprotección de la ballena gris y la minke. Greenpeace protesta con una ballena inflable frente a la sede de la reunión, en Nairobi, Kenia. La propuesta es rechazada. En la CBI Japón bloquea, con los votos comprados a países caribeños, la iniciativa de crear el Santuario del Pacifico Sur. Asimismo, en abierta violación a las disposiciones de la CBI, Japón reanuda la caza de ballenas bryde y cachalote en el Pacífico Norte. Después de la solicitud de Greenpeace, México se une a 14 países para demandar que Japón detenga la cacería.

2001: En abierto desafío a la CITES y a la CBI, Noruega anuncia que reanudará la exportación de productos de ballena a Japón. México se une a diferentes países para demandar que Noruega respete las disposiciones de la CBI y CITES. Tras las denuncias de Greenpeace, México anuncia que votará en contra de la cacería de ballenas y a favor de la creación de santuarios en la CBI. Japón sigue comprando votos a países caribeños, centroamericanos y africanos, con lo cual bloquea en la CBI las propuestas de santuarios en el Pacífico Sur y Atlántico Sur. El secretario mexicano de Medio Ambiente anuncia la creación de un santuario ballenero en el Pacifico Norte de México.

“SEA SHEPHERD” LOS PIRATAS ECOLÓGICOS

Fundada en 1977, la Sea Shepherd Conservation Society (SSCS) es una organización ecologista internacional sin ánimo de lucro por la conservación de la fauna marina, cuya misión es acabar con la destrucción del hábitat y la matanza de la fauna en los océanos del mundo con el fin de proteger y conservar el ecosistema y las especies. Sea Shepherd usa innovadoras tácticas de acción directa para investigar, documentar y actuar cuando sea necesario sacar a la luz y enfrentarse a actividades ilegales que se dan lugar en alta mar. Salvaguardando la biodiversidad de nuestros precariamente equilibrados ecosistemas oceánicos, Sea Shepherd trabaja para asegurar su supervivencia para futuras generaciones.

En 1981 la Sea Shepherd Conservation Society fue constituida sociedad de manera oficial en el estado de Oregón, Estados Unidos. Previo a ello, la idea de Sea Shepherd tomó forma cuando en 1977 el Capitán Paul Watson fundó la Earth Force Society en Vancouver BC, Canadá. El mandato original de ambas organizaciones era la protección y conservación marina con el objetivo inmediato de cerrar  permanentemente las operaciones balleneras y la caza de focas, pero más tarde Sea Shepherd expandió su misión incluyendo a toda la fauna marina.

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En 1978, con el apoyo económico de Cleveland Amory de la Fund for Animals, la Sociedad compró su primer barco, el Westella, un pesquero de arrastre británico al que bautizó como Sea Shepherd. Su primera misión fue la de navegar hacia los témpanos de hielo del este de Canadá para interponerse a la matanza anual de crías de foca arpa, conocidas como focas de abrigo blanco. Ese mismo año, en el puerto de Portugal, el Sea Shepherd persiguió y embistió al perverso ballenero pirata Sierra acabando con su infame carrera de flagelador de los mares.

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Desde esos primeros años, Sea Shepherd se ha embarcado en unos 200 viajes, cubriendo muchos de los océanos del mundo y defendiendo y salvando la vida marina indefensa a lo largo de su trayectoria.

Fuente: WWF,  GREENPEACE  y  SEA SHEPHERD





La Pantera Nebulosa de Borneo y Sumatra

16 06 2009
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DESCRIPCIÓN

De talla mediana, con una altura en la cruz de medio metro, una longitud de entre 60 y 10 centímetros y un peso de hasta un máximo de treinta kilos. Aunque su apariencia corporal recuerda a un pequeño leopardo, el rostro es el de un gran gato. Ostenta el récord entre los felinos de los mayores caninos en relación con el tamaño corporal. Al igual que su fisonomía robusta, esta dentición podría ser una adaptación a la caza de ungulados grandes para su talla.

A pesar de que en Borneo existen ejemplares pálidos y melánicos (completamente negros), su nombre común hace referencia al pelaje ocráceo, leonado o gris plateado, manchado con elipses oscuras en forma de nube, parcialmente remarcadas con un borde negro, a veces en combinación con pequeños puntos también negros, cuyo diseño varía según especies y subespecies. Para trepar y moverse por las ramas, presenta patas cortas y flexibles, armadas de afiladas garras, y una cola anillada casi tan larga como su cuerpo. La usa a modo de balancín o contrapeso.

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COMPORTAMIENTO

Felino semiarbóreo, muy ágil, especialmente activo de noche y en horas crepusculares. Algunos expertos indican que es menos nocturno en Borneo (donde es el mayor depredador actual), quizás debido a la tranquilidad que otorga la ausencia de otros grandes carnívoros, como tigres y leopardos. Excelente trepador, es capaz de descender por el tronco de los árboles casi en vertical, como si de una ardilla se tratase, y encaramarse a la horquilla de un árbol para descansar. Zoólogos como Alan Rabinowitz también han sido testigos de sesteos sobre rocas. Lo esquiva que es la especie ha dificultado su estudio de campo, por lo que la mayoría de datos proviene de animales cautivos.

Sabemos que suele evitar zonas con poca cobertura arbórea y se muestra muy sensible a la presión humana. Al igual que otros felinos, es un depredador oportunista que caza un gran abanico de mamíferos arbóreos y terrestres, entre los que destacan primates, ciervos sámbar, ardillas y civetas, muntjacs, puercoespines y jabalíes barbudos. También todo tipo de micromamíferos, así como multitud de aves, reptiles como los varanos e incluso peces. Ocasionalmente, ataca al ganado doméstico y a aves de granja.

REPRODUCCIÓN

Especie polígama en la que ambos sexos alcanzan la madurez sexual a los dos años. Tras un período de gestación de unos tres meses, nacen entre una y cinco crías, habitualmente tres. Los cachorros abren los ojos a los 10-12 días, empiezan a caminar a los veinte días y son completamente activos a partir de las cinco semanas. Se supone que inician su independencia a los tres meses, estando ya consolidada cuando cumplen los nueve o diez meses. Los programas de cría en cautividad se han encontrado con la dificultad de que algunos machos especialmente agresivos acaban con la vida de las hembras durante el apareamiento, por lo que menos del 20% de las parejas cautivas presenta éxito reproductor. En 2003, más de treinta zoos de todo el mundo mantenían más de cien panteras nebulosas dentro del programa internacional de cría de la especie. Se desconoce su esperanza de vida en libertad, pero en cautividad ronda los 17 años.

DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA

La pantera nebulosa (Neofelis nebulosa) es un enigmático habitante de las selvas del  sureste asiático. Algunos de sus nombres vernáculos se traducen como “tigre de los árboles”. A principios del siglo XIX, el naturalista inglés Edward Griffith publicó la primera descripción científica de la especie tipo, basándose en el estudio de un ejemplar capturado en China. Hasta fechas recientes, los taxónomos consideraban que todas las panteras nebulosas pertenecían a una única especie, de género monotípico y con cuatro subespecies: N. n. nebulosa, que se extendería desde el sur de China al este de Myanmar (Birmania), N. n. macrosceloides, desde Myanmar a Nepal, N. n. brachyurus, restringida a la isla de Taiwán y N. n. diardi, exclusiva de las islas de Borneo y Sumatra. Pero a mediados del pasado marzo la noticia del descubrimiento de una nueva especie de felino daba la vuelta al mundo. Según dos estudios, independientes el uno del otro, publicados a principios de diciembre de 2006 en la revista Current Biology (vol. 16), la pantera nebulosa que vivía en Borneo y Sumatra era una nueva especie, N. diardi. De una parte, un equipo formado por casi veinte científicos de todo el mundo, encabezados por Valerie Buckley-Beason, del Laboratorio de Diversidad Genética del Instituto Nacional del Cáncer, de Estados Unidos, estudiaron la variabilidad genética del animal. Según Stephen O’Brien, uno de los investigadores del estudio, las diferencias genéticas (unas cuarenta) halladas entre los nucleótidos de la especie continental y la de Borneo y Sumatra son similares a las existentes entre otras especies de grandes felinos. Así, por ejemplo, los leones y los leopardos se diferencian en 56 nucleótidos. Los resultados combinados de los análisis de ADN apuntan a que la separación entre las dos especies de pantera nebulosa debió producirse entre uno y tresmillones de años atrás, suficiente lapso de tiempo para certificar esta desconocida historia evolutiva que ahora ha quedado al descubierto. Las diferencias genéticas se han visto apoyadas por los resultados de otra investigación que ha abordado la variabilidad geográfica, estudiando el diseño de más de medio centenar de pieles conservadas en museos y colecciones. Andrew Kitchener y Mark Beaumont, de las universidades británicas de Edimburgo y Reading, respectivamente, y Douglas Richarson, del Zoológico de Singapur, han detectado que la llamada pantera nebulosa de Borneo (también presente en Sumatra) es más oscura que la continental. Presenta además un pelaje característico de manchas grandes, otras menores y muchos puntos bien definidos dentro de esas nubes. Su coloración general es más grisácea y muestra una doble raya dorsal bien definida. La especie continental tiene una apariencia más leonada, su doble raya dorsal no es completa y las nubes son mucho mayores, con menos puntos y a menudo desvaídos. “En cuanto empezamos a comparar las pieles, quedó claro que estábamos contemplando dos especies distintas. Parece increíble que hasta entonces nadie se hubiese dado cuenta de las diferencias”, confiesa Kitchener.

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PREFIERE SELVAS INTACTAS

Según el Plan de Acción sobre Felinos de la UICN, coordinado en 1996 por Kristin Nowell y Peter Jackson, la pantera nebulosa habitaba históricamente buena parte del Sureste asiático, ocupando preferentemente los bosques tropicales húmedos situados por debajo de los 2.500 metros de altitud: desde las laderas montañosas de Nepal y el este y sur de China hasta Taiwán y, por el sur, desde Myanmar hasta Borneo y Sumatra.

En la actualidad, su rango de distribución incluye a una docena de países: Bután, Brunei, India, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Nepal, Tailandia, Vietnam y China. La base de datos del World Conservation Monitoring Centre (WCMC) –la agencia de seguimiento de la conservación coordinada por el PNUMA, la UICN y WWF– apunta a que su situación en Nepal es crítica y, lo que es aún más preocupante, la subespecie de Taiwán podría haber desaparecido víctima del furtivismo. El último ejemplar del que se tiene constancia murió atrapado en un lazo en 1983.

La pantera nebulosa muestra una clara preferencia por las selvas tropicales húmedas primarias. No obstante, también puede encontrarse en bosques secos, manglares y herbazales altos. De forma ocasional, se ha llegado a observar en bosques secundarios, áreas taladas y matorrales, probablemente zonas deforestadas que en algún momento ofrecieron hábitats propicios. Algunos zoólogos la citan en las laderas del Himalaya, en altitudes de hasta tres mil metros. Aunque no existe un censo total para las dos especies, estudios realizados en su hábitat indican que sus densidades se sitúan en una horquilla de entre un ejemplar por cada cuatro kilómetros cuadrados y uno cada catorce. Un trabajo publicado por el alemán Andreas Wilting y otros autores en la revista BMC Ecology (vol. 6) a finales de 2006 parte de un estudio realizado en uno de los mejores baluartes para la especie: La Reserva de Tabin, al noreste de Borneo, en el estado malayo de Sabah, con una población mínima de 1.500 ejemplares. Sus conclusiones rechazan, por sobreestimados, estudios anteriores y ciñe la densidad real a entre 8 y 17 ejemplares por cada cien kilómetros cuadrados.

Considerando el estado de los bosques de Borneo y a falta de estudios de campo que ayuden a precisar el tamaño poblacional, se estima que debe existir un mínimo de cinco mil ejemplares de la especie insular. Los efectivos de la especie continental serían de unos pocos miles, por lo que en la actualidad el total no alcanzaría los diez mil reproductores si tenemos en cuenta ambas especies.

CAZA FURTIVA Y TALAS

Una de las principales amenazas para la pantera nebulosa ha sido tradicionalmente la persecución directa para aprovechar algunas de sus partes. Huesos y dientes son muy apreciados por la medicina tradicional oriental como sustitutos de las piezas de tigre más demandadas, pero también más escasas y difíciles de conseguir. Su hermosa piel se emplea para uso decorativo y para confeccionar vestidos (se necesitan de veinte a treinta pieles para un abrigo largo y de talla grande). A pesar de que la especie está protegida en China, a principios de los años ochenta las autoridades del país reconocieron que se habían cazado y vendido las pieles de más de un centenar de ejemplares en sus dominios. Kristin Nowell explica que buena parte de esas pieles se vendió en los mercados negros taiwaneses, con el fin de confeccionar chaquetas ceremoniales muy valoradas según la tradición local. Algunos restaurantes chinos y tailandeses han llegado a ofrecer en el menú carne de pantera nebulosa, con una anotación indicando que su consumo proporciona salud y vitalidad. Es cierto que la pantera nebulosa se ha beneficiado de iniciativas de conservación dirigidas a preservar otras especies más emblemáticas y amenazadas, como es el caso de la amplia red de reservas del Proyecto Tigre en la India. Pero aún así, en la década de los ochenta, los mercados de Bangladesh solían ofertar y vender numerosas pieles de pantera nebulosa provenientes de animales cazados en los bosques indios y birmanos. No son éstos los únicos puntos de venta. Según Traffic, la agencia de WWF y la UICN que vigila el comercio de especies protegidas y sus partes, la oferta de pieles, dientes y huesos de pantera nebulosa fue relativamente habitual hasta los años noventa, no sólo de forma clandestina, sino incluso abiertamente en mercados urbanos de grandes ciudades. Recientemente, Traffic denunció la venta de noventa pieles en los mercados de la ciudad birmana de Tachilek, uno de los centros de comercio más importantes de pieles de grandes felinos del Sureste asiático. Sin menospreciar el impacto del furtivismo, todos los expertos aseguran que la pérdida de hábitat es hoy la mayor amenaza para la especie. Los bosques tropicales del Sureste asiático han sido y son víctimas de una voracidad que parece no conocer límites. China, el gran devorador de las selvas del planeta, importó el año pasado once millones de metros cúbicos de madera tropical, el doble de troncos que la India, segunda en la lista. Para satisfacer estas demandas tuvieron que ser talados muchos bosques tropicales primarios donde vive el animal, como en Malasia, Indonesia o Myanmar. La Organización Internacional de Madera Tropical (ITTO) reúne a sesenta países que gestionan el 80% de los bosques tropicales y comprenden más del 90% de comercio mundial de madera. El último informe de esta entidad, de 2006, advierte que este salvaje ritmo de talas es todavía insuficiente para satisfacer a los mercados internacionales.

China necesitará cinco millones más de madera tropical en 2010 y probablemente los países productores tendrán serias dificultades para satisfacer toda esa enorme demanda. Los españoles somos también responsables de la pérdida de hábitat de la pantera nebulosa. Los datos facilitados por Félix Romero, responsable de bosques de WWF/ Adena, indican que en 2005 las importaciones españolas procedentes de China superaron las 60.000 toneladas de madera y las 16.000 de papel, un negocio de más de 130 millones de euros. Algo similar ocurre con los muebles de teca, meranti y ramín, o los suelos de merbau, de Camboya, Indonesia y Malasia.

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Desde 1996, talas en su mayor parte ilegales, incendios y transformaciones de bosque tropical primario en cultivos madereros y tierras aptas para la agricultura han avanzado a un ritmo anual de dos millones por hectáreas en Indonesia. Según un informe de WWF, sólo se conserva la mitad de la cobertura boscosa original de Borneo y muchos de los cultivos forestales son auspiciados por los gobiernos locales para responder a las exigencias de las compañías y los mercados extranjeros. A finales de 2005, el Gobierno indonesio anunció nuevas plantaciones de palma aceitera en una superficie de casi dos millones de hectáreas de la región de Kalimatan (Borneo). El bosque original se está transformando a pasos agigantados al ser convertido en enormes plantaciones, no sólo de palma, sino también de soja, caucho y otras materias primas. Hay estudios en marcha La pantera nebulosa está catalogada como “Vulnerable” en la Lista Roja de la UICN. Pero la última revisión la hizo el Grupo de Especialistas en Felinos, hace cinco años.

En vista de la incesante pérdida de hábitats y atendiendo a la nueva situación taxonómica, urge una actualización del estatus para las dos especies. También está incluida en el Apéndice I del Cites, convenio internacional regulador del comercio de vida silvestre, y por lo tanto está prohibida la captura y venta de ejemplares vivos, así como el comercio de sus partes (pieles o huesos, fundamentalmente). Sin embargo, la aplicación de las medidas de protección tienen una efectividad más que dudosa en la mayoría de los países donde vive el felino. En los últimos años se han puesto en marcha diversos proyectos dirigidos a mejorar el escaso conocimiento de la pantera nebulosa en libertad. El primero fue desarrollado por Lon Grassman, entre 1998 y 2002, en el Santuario de Phu Khieo (Tailandia). Este investigador colocó por primera vez collares radio-emisores a seis ejemplares. Más recientemente, Andrew Eran y Joanna Ross, del Global Canopy Programme, acaban de poner en marcha en Sabah, Estado malayo de Borneo, otro estudio que finalizará en 2009 y que tiene por objeto estudiar con foto-trampeo y radio-seguimiento telemétrico a la pantera nebulosa y otras cinco especies de felinos que viven en Danun Valley y en la Reserva de Tabin. Sabíamos que estaba ahí, pero no que era tan especial, tan diferente que se trata de una nueva especie. El caso de la pantera nebulosa de Borneo es un ejemplo mediático más de cómo un animal esquivo y poco conocido puede llegar a convertirse en el estandarte más valioso de la defensa de un complejo entramado de vida del que dependen muchos millones de personas. Conservarla ayudará a preservar su hábitat, a combatir las talas ilegales y la injusticia para muchas comunidades locales y, de paso, contribuirá a asegurar el futuro de una botica vital para el futuro de la humanidad.

Fuente: WWF / Adena





El Oso Polar

15 06 2009
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Subfilo: Vertebrata
Clase: Mammalia
Subclase: Theria
Infraclase: Placentalia
Orden: Carnivora
Suborden: Caniformia
Familia: Ursidae
Subfamilia: Ursinae
Género: Ursus
Especie: U. maritimus
Nombre binomial
Ursus maritimus
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El oso polar es el mayor y más fuerte depredador de los hielos marinos y costas árticas barridas por el viento. El macho adulto pesa en promedio 460 kilogramos, pero su agilidad es tal que puede saltar grietas de hilo de más de 3,65 m. de anchura. Los machos casi desarrollados miden de 2,40 a 2,60 m. de longitud (las hembras 1,80), pero algunos llegan a los 736 kg., 3,30 m. de largo y 1,35 de alto en la cruz. Presenta un perfil más alargado que el de otros osos y las patas más desarrolladas, tanto para caminar como para nadar largas distancias. Las orejas y la cola son muy reducidas, para mantener mejor el calor corporal, al igual que en muchos otros mamíferos árticos. En esto también colaboran una gruesa capa de grasa subcutánea y un denso pelaje, que en realidad no es blanco, sino translúcido, formado por miles de pelos huecos (que al estar llenos de aire, son un buen aislante térmico). Bajo el pelaje se encuentra la piel, que es negra para atraer mejor la radiación solar y aumentar así el calor corporal. La luz ordinaria se refleja sobre el pelaje, generando normalmente la falsa sensación de blancura. No obstante, en determinados momentos y lugares puede verse amarillenta o incluso parda clara. La pérdida del calor corporal se encuentra muy reducida, tanto por el pelaje y el color de la dermis como por el espeso panículo adiposo que se encuentra bajo la piel y que sólo se adelgaza en la cabeza, especialmente en la nariz. Durante el verano estos osos adelgazan y al poseer muy densamente vascularizados los músculos pueden irradiar entonces el exceso de calor.

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Cubierto como está de una piel abundante y de una gruesa capa de grasa, el oso polar se encuentra a sus anchas en las heladas extensiones donde habita. Su pelaje es una de las obras maestras de la naturaleza. Como el de muchos mamíferos boreales, está formado por una capa exterior de pelo recio que protege otra interior de pelos más finos.

Estos pelos, además, son transparentes y sólo nos parecen blancos porque reflejan todo el espectro visible; una buena parte de la luz solar que en ellos incide se refleja hacia dentro y, tras un intrincado recorrido, llega hasta la piel negra del oso, la cual, debidamente cubierta por el “pelaje invernadero”, se convierte en uno de los captadores solares más eficiente del mundo.
El oso polar, perfectamente adaptado a la gélida temperatura del mar. Aunque suele nadar lentamente, es capaz de alcanzar una velocidad de unos 6,5 km/hora y de mantenerla durante cierto tiempo. Cuando está agotado de nadar, descansa flotando y quizá por usar este método es capaz de franquear distancias de más de 60 km.

Asiduo cazador, su extraordinaria fuerza le permite extraer del hielo, por el angosto agujero respiratorio, a una foca de anillos de 90 kg.; con tal ímpetu, que le rompe la pelvis en la extracción.

En invierno las focas excavan y mantienen orificios respiratorios en el hielo. El oso polar las localiza por el olfato y espera a que asomen la cabeza, a veces después de taponear los otros orificios vecinos.

El oso polar es el mayor y más fuerte depredador de los hielos marinos y costas árticas barridas por el viento.

Pero la base de su dieta son las focas, sobre todo la de anillo y la barbuda, que constituyen presas esenciales para su supervivencia. Si no está muy hambriento, el oso se come sólo las vísceras y el tocino de la foca, dejando los restos a merced de carroñeros como el zorro ártico o los cuervos.

El oso polar es un cazador esencialmente solitario. Sólo cazan juntas las hembras y las crías no mayores de un año. Pasando el periodo de celo, los machos abandonan a las hembras y no se ocupan de su familia. Durante el breve celo luchan a veces salvajemente; el resto del tiempo se ignoran, a no ser que coincidan en algún festín de carroña, tales como ballenas o narvales atrapados.

HÁBITOS ALIMENTICIOS  Y DE CAZA

Esta especie es la más carnívora de todos los osos, aunque ingieren una parte ínfima de vegetales durante el verano ártico en la tundra. Nadan con facilidad (a veces cientos de kilómetros), pero capturan a sus presas en tierra o sobre el hielo, siendo los depredadores dominantes de su hábitat. Las focas y algunas ballenas, como la beluga, son capturadas cuando abren agujeros en el hielo para respirar. En verano rastrean el aire con su poderoso olfato, a la búsqueda de crías de foca resguardadas en cámaras bajo el hielo; más raramente se acercan a las colonias reproductivas de morsas, donde capturan ejemplares jóvenes, o a las zonas de anidación de aves marinas, como los araos, para alimentarse de huevos y pollos. No hibernan, y durante estos meses fríos suelen ser seguidos por decenas de zorros árticos que devoran las carroñas que deja a su paso, pero nunca los atacan. Los hábitos de estos animales son casi siempre solitarios, y son frecuentes las peleas entre machos para aparearse con las hembras y las peleas entre individuos de cualquier sexo para apoderarse de la comida. Por lo general las peleas se resuelven por horripilación; es decir: cuando un ejemplar disuade o intimida a otro haciendo notar su potencial fortaleza evidenciando su corpulencia. Tampoco parecen tener problemas con los lobos, siendo su único enemigo pluricelular importante los humanos.

Algunos ejemplares se acercan a áreas habitadas, donde roban pescado puesto a secar o rebuscan en la basura. En Manitoba se ha llegado a ver individuos alimentándose de aceite de motor y grasa abandonada.

El área de distribución del oso polar coincide a grandes rasgos con el de las focas árticas; la foca pía (Pagophilus groenlandica), la foca de casco (Cystophora cristata), la foca barbuda (Erignathus barbatus) y la foca anillada (Pusa hispida). De todas ellas, la anillada es su presa principal y representa un 85% de su dieta; esta foca es uno de los pinnípedos más pequeños, por lo que durante la estación de caza un oso adulto se ve obligado a matar a unos cincuenta, lo que equivale a uno cada cinco días.

El resto de su dieta se compone de carroña y -cuando pasan el verano en tierra firme- de una amplia gama de materia vegetales y pequeñas presas: bayas, hierbas, raíces, algas e invertebrados marinos, mientras que los cazadores más expertos consiguen capturar algunos peces, lémmings y liebres árticas. Los osos de la bahía de Hudson han desarrollado una técnica para atrapar patos y los de las islas Svalbard consiguen arrebatar los huevos de gaviotas tridáctilas, araos de Brünich y otras aves marinas.

A fines de otoño y en invierno, las focas anilladas mantienen abiertos agujeros en la superficie del hielo para respirar y salir a tierra. Estas focas son muy individualistas: cada una excava sus propios agujeros, defendiéndolos con ahínco. Sobre el hielo, las focas dominantes incluso les niegan la entrada a los individuos más jóvenes e inexpertos, y éstos tienen que buscar otra ruta hacia el agua, convirtiéndose entonces en presa fácil para cualquier oso que transite por la zona. Así, cuando una foca se halla sobre el hielo, el oso polar se acerca sigilosamente e intenta capturarla por sorpresa. Si consigue llegar hasta ella, le golpea el cráneo de un zarpazo y si el animal no muere de inmediato lo remata con mordiscos en la nuca.

Una variante acuática no muy usual de esta caza al rececho consiste en deslizarse en el agua -sin salpicar apenas y emergiendo tan sólo su negro hocico- e ir acercándose a la foca bajo el agua; si ésta por algún motivo intuye su presencia, el oso se zambulle pro completo y continúa su rececho bajo el agua durante uno o dos minutos; cuando está a unos 10 m de la presa hace una salida rápida para confirmar la posición de la foca, vuelve a hundirse y emerge explosivamente del agua para saltar sobre su presa. Esta persecución acuática requiere una considerable destreza que no poseen todos los osos; el rececho sobre el hielo tampoco es fácil y se salda con muchos fracasos.

Por estos motivos, la técnica de caza más habitual y probablemente más exitosa es el acecho. Ayudado pro su extraordinario sentido del olfato, el oso localiza un agujero de respiración, que en invierno puede estar enterrado a más de 1 m bajo la nieve, se sienta sobre sus cuartos traseros y espera pacientemente, durante horas si es necesario, hasta que la foca sale a respirar; instantánea y velozmente, el oso introduce su antebrazo en el agujero y en un solo movimiento, destroza el cráneo de la foca y la levanta hacia fuera para devorarla sobre el hielo.

DISTRIBUCIÓN Y HÁBITAT

El oso polar habita uno de los biotopos más hostiles del planeta; la zona circumpolar del hemisferio norte. El dominio de este animal cubre, por lo tanto, una enorme extensión de territorio. Antes de pensaba que los osos del Ártico comprendían una población única y numerosa de individuos que vagaban a sus anchas por todo el anillo circumpolar. Pero tras años de estudios, los biólogos identificaron varias poblaciones independientes que presentan ciertas características comunes.

Las barreras entre estas poblaciones son bastante tenues, porque los osos rara vez se adentran en tierra firme, de tal modo que los accidentes geográficos afectan poco a sus deambulaciones.

Pese a esta inexistencia de barreras, los especialistas creen que hay varios centros vagamente definidos: hacia el oeste, la isla de Wrangel y el este de Siberia, el oeste y el norte de Alaska y las islas del norte de Canadá; hacia el este, las poblaciones de osos rodean Groenlandia y utilizan como base las islas noruegas de Svalbard, la Tierra de Francisco José y el centro-norte de Siberia.
Pero por muy extensa que sea su área de distribución, el oso polar se encuentra rígidamente confinado pro dos factores fundamentales; por una parte, la distribución de la foca anillada, que es su principal presa, y por otra, la persecución de que fue objeto pro el hombre, que es el único depredador capaz de hacer frente al gran cazador del Ártico.

En varias ocasiones se han observado osos polares en alta mar a 300 km de la costa más próxima. Para llegar tan lejos utilizan como balsas los trozos de hielo flotantes. Los bloques helados son muy abundantes en el hábitat preferido del oso polar: zona del “pack ice” o banquisa estacional. En las regiones polares se distinguen tres tipos de banquisas: la permanente, la estacional y la costera. La primera no se funde nunca, ni siquiera en verano y tiene de 800 a 1.000 km de diámetro.

Toda la periferia de esta banquisa está rodeada por otra estacional o “pack ice”, que a causa de las corrientes marinas y los vientos constituye una superficie muy fracturada y caótica, con numerosos “leads” o canales de agua libre cuyo trazado varía un día tras otro. La banquisa costera, por su parte, se forma en otoño, ya que la congelación de las aguas de la costa se produce a temperaturas menos frías.
De estas tres banquisas, la que ofrece condiciones más favorables a las focas es la del “pack ice” y, por lo tanto, sus depredadores, los osos, adecuan sus actividades estacionales a las variaciones de esta zona.

Desde el otoño hasta la primavera, la mayoría de individuos se encuentran en esta banquisa estacional, a excepción de las hembras grávidas, que invernan en tierra firme. Durante el breve verano ártico, cuando la banquisa estacional se deshiela, los osos se concentran en los residuos de ésta o bien se desplazan hacia tierra firme, ocupando los territorios que probablemente habitaban antaño.

EL CICLO VITAL DEL OSO POLAR

Excepciones a la vida solitaria

En primavera, los machos son atraídos por las hembras en celo, las cuales delatan su estado por el olor. Aunque la huella olorosa de una hembra puede atraer a docenas de machos, por lo general sólo uno se decide a seguirla desde lejos. Tras un elaborado cortejo, la concentración de estrógenos de la hembra asciende finalmente al nivel adecuado par ala concepción. Sólo entonces permite que el macho la monte, continuando luego a su lado unos pocos días.

Una vez fecundada la hembra, el desarrollo de los óvulos fertilizados no se produce de inmediato. Antes de implantarse en el útero, permanecen en estado de blástula hasta el otoño siguiente, momento en que empieza la gestación propiamente dicha, la cual únicamente dura de seis a diez semanas. En esta época, las hembras gestantes se dirigen a tierra firme o hacia los sectores de la banquisa de hielo espeso, donde excavarán su osera para permanecer en ella durante cinco meses, viviendo en letargo de sus reservas acumuladas.

Los oseznos

Entre fines de noviembre y enero, nacen los indefensos oseznos -por lo general en número de dos-, que no abrirán los ojos hasta las cuatro semanas de vida y no adquirirán su pelaje protector hasta los tres meses de edad. En marzo o abril, la familia sale de su refugio invernal, al principio sin alejarse mucho, y cuando las crías han cobrado la fuerza y destreza suficientes, lo abandonan definitivamente para dirigirse hacia la banquisa donde se iniciarán en las distintas técnicas de caza bajo el atento control de la madre.

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Durante la primavera y el verano la madre y las crías se desplazan por la costa y por los bloques de hielo fracturados de la banquisa en busca de alimento que consiste en peces, pequeñas focas y crías de morsa que los cachorros alternan con la leche materna.
Las crías permanecerán junto a su madre casi dos años; transcurrido ese tiempo, la familia se disgregará y los jóvenes osos iniciarán su vida en solitario.

Al agua

La cría de esta osa polar no parece muy decidida a lanzarse a las gélidas aguas de la bahía de Hudson (Canadá), pero su madre insistirá hasta conseguir que dé este paso. Durante el tiempo que los oseznos pasan con su madre participan de forma activa en sus cacerías, aprendiendo a desenvolverse cómodamente tanto en tierra firme como en el hielo tambaleante y en el agua. Sólo así podrán sobrevivir cuando abandonen la familia.

¿COMO AFECTA EL CALENTAMIENTO GLOBAL AL OSO POLAR?

El hielo marino del Océano Ártico y las áreas interconectadas de mares helados representan el hogar del oso más grande y más depredador de esta familia. Todas las especies vivientes de osos evolucionaron hace 22 millones de años de un ancestro común, el Ursavus de Asia. Los osos polares (Ursus maritimus) evolucionaron de un grupo de osos pardos (Ursus arctos) hace más de 200.000 años, al encontrarse aislados de otras poblaciones de osos pardos debido a los glaciares, probablemente en Siberia. Es fácil imaginar el cambio evolutivo en los osos pardos que habitaron las costas del norte durante un período de enfriamiento climático, cuando presa tan tentadora como incautos cachorros de foca se podían encontrar costa afuera.

La mayor preocupación acerca de los efectos del cambio climático en los osos polares es la pérdida de hábitats y los cambios en el hábitat de hielo marino. El hielo marino del cual dependen los osos polares ha estado experimentando una reciente disminución en área, en la duración de la cobertura y en su espesura debido al calentamiento global. Cambios observados en el hielo marino y en el hábitat que pueden afectar a los osos polares incluyen:

  • Una disminución de un 1,5% por década en la extensión máxima del hielo marino durante el invierno;
  • La pérdida de la capa de hielo multi-anual (es decir, el hielo empacado polar permanente), el cual está disminuyendo en un 10% cada década;
  • Un aumento en la extensión de aguas abiertas;
  • Un acortamiento del período de cobertura de hielo y un alargamiento del período de aguas abiertas;
  • Un aumento en la tasa de deriva del hielo.

Los estudios sugieren que el hielo marino está cambiando más rápidamente que lo proyectado y existe preocupación que la pérdida del hielo marino pueda haber pasado el punto de no retorno que podría acelerar los declives futuros. Las proyecciones del clima y los modelos del hielo marino deben ser vistos con cierta precaución, pero el mensaje es claro: El hábitat de los osos polares está cambiando.

Los cambios al hielo marino inducidos por el clima pueden resultar en cambios en la disponibilidad de las especies presa para los osos polares. Existe evidencia que las poblaciones de la foca común (también llamada foca de puerto o foca moteada del Atlántico, Phoca vitulina) están aumentando y que la foca de Groenlandia (Pagophilus groenlandica) se está expandiendo hacia el norte. Estas especies ya son presa de algunas poblaciones de osos polares, pero si el hielo marino sigue cambiando, estas especies podrían volverse más importantes para los osos polares, siempre y cuando ellos tengan una plataforma de hielo marino desde la cual poder cazar. Existe la preocupación de que si las condiciones del hielo deterioran mucho, los osos polares podrían ser reemplazados por otros depredadores de nivel alto, tales como las orcas (Orcinus orca), las cuales se ven excluidas de los mares cubiertos de hielo.

La evidencia de los efectos del cambio climático sobre los osos polares no es definitiva. Los efectos definitivos vendrán cuando desaparezcan algunas de las subpoblaciones. El estado de las varias subpoblaciones de osos polares varía ampliamente. Algunas se encuentran en declive debido a los efectos del cambio climático y otras no han mostrado ninguna indicación de cambio. Los efectos del cambio climático pueden ser diferentes en el tiempo y en el espacio; sin embargo, solo dos o tres subpoblaciones están siendo monitoreadas adecuadamente como para poder confirmar tendencias a largo plazo en su abundancia y así proveer ideas sobre lo que le puede ocurrir a la especie en un área grande.

Los impactos más notables del cambio climático en los osos polares se han observado en la parte oeste de la Bahía de Hudson, donde los declives en la condición corporal, la reproducción y la supervivencia han resultado en una reducción de un 22% en el tamaño de la subpoblación entre los años 1987 y 2004. La derretida temprana del hielo marino en la Bahía de Hudson es la fuerza mayor detrás de esta disminución en el tamaño de la población; también la continua cosecha insostenible de focas ha agravado la situación. La derretida temprana del hielo marino tiene dos consecuencias para los osos polares: Acorta el período de alimentación durante el período cuando los recientemente destetados cachorros de foca están disponibles, y alarga el período que los osos deben pasar en ayunas con una menor reserva de grasa. A pesar de que los osos polares están bien adaptados a períodos largos en ayunas, ellos tienen un límite en cuánto pueden sobrevivir sin alimento. Las hembras en condición pobre dan a luz a cachorros más pequeños que pesan menos y estos cachorros tienen una tasa de supervivencia menor. Con el tiempo, la baja supervivencia hasta llegar a la madurez significa que la subpoblación va a disminuir en número. Existen datos que muestran que los osos polares en la parte sur del Mar de Beufort y la parte sur de la Bahía de Hudson también están empeorando en su condición física, lo cual es a menudo un precursor a los declives en el tamaño de las subpoblaciones.

El calentamiento climático está alterando las condiciones del hielo marino y afectando a los osos polares en otras formas. En muchas áreas, el hielo polar cambia con las corrientes de viento y de agua y los osos polares a menudo caminan en contra del flujo de hielo con el fin de mantenerse en contacto con sus hábitats preferidos. El calentamiento del clima está reduciendo el grosor y la extensión de la capa de hielo, lo cual puede resultar en una mayor deriva del hielo. El efecto es que los osos polares se encuentran sobre el equivalente de una cinta mecánica para caminar, y nosotros estamos aumentando su velocidad. El uso de más energía para la locomoción significa que tendrán menos energía disponible para el crecimiento y la reproducción. Al igual que la deforestación de los hábitats terrestres, la alteración de la dinámica del hielo marino puede aumentar la fragmentación del hábitat, haciendo más difícil el movimiento a través del paisaje.

Algunos ejemplos de los efectos esperados por los cambios en el hielo marino son:

  • Aumento de los costos energéticos del movimiento;
  • Alteración del tamaño del territorio y de su configuración;
  • Alteración de los límites de las subpoblaciones;
  • Acceso reducido a las áreas de madrigueras;
  • Aumento de los períodos sin acceso a presa;
  • Alteración de las especies presa;
  • Aumento en la cantidad de tiempo que pasan nadando, lo cual puede resfriar a los cachorros y reducir su supervivencia.

Otros eventos son más difíciles de vincular directamente al cambio climático pero son consistentes con las predicciones. Se han observado osos polares ahogados cerca de las costas de Alaska que han podido perecer debido a la rápida retracción del hielo marino hacia el norte: La mayor extensión de aguas abiertas y mayores distancias entre la tierra firme y el hielo hacen más difícil para los osos encontrar refugio. En la misma área, se han visto casos de osos matando a otros osos polares y situaciones de canibalismo, lo cual puede estar relacionado a los cambios en la capa de hielo marino y a la menor disponibilidad de presa. Los machos adultos parecen estar lo suficientemente desesperados como para depredar a otros osos. A pesar de décadas de investigación, estos eventos nunca antes habían sido observados en el Mar de Beaufort, pero son consistentes con una población estresada.

Las cambiantes condiciones del hielo marino están afectando la habilidad de los osos de cazar sus presas. Durante los años de 2005 a 2008 en el Sur del Mar de Beaufort, se observaron a los osos cavar a través de hielo sólido en intentos de atrapar a cachorros de foca. Normalmente, los cachorros de focas anilladas nacen debajo de acumulaciones de nieve, los cuales pueden ser excavados por los osos con relativa facilidad. Sin embargo, excavar a zarpazos a través de hielo de hasta 70 cm. de espesor es ineficiente y posiblemente una indicación de la poca disponibilidad de cachorros de foca. Las focas parecen estar dando a luz bajo el hielo debido a las condiciones alteradas del hielo marino y a las tormentas que traen consigo hielo menos grueso. Las consecuencias a largo plazo para los osos polares son desconocidas, pero es muy posible que una reducción en el consumo de energía vaya a afectar a muchos aspectos de la ecología de los osos.

Recientemente, un nuevo estudio en Alaska reveló que las madrigueras de los osos polares en el hielo empacado han disminuido de un 62% entre 1985 y 1994 a un 37% entre 1998 y 2004. Esto probablemente es el resultado de declives en la cantidad de hielo viejo estable; aumentos en el hielo sin consolidar; el alargamiento del período libre de hielo, el cual reduce la disponibilidad y calidad de hábitats para hacer madrigueras en el hielo; y la protección a largo plazo de hembras en sus madrigueras, lo cual ha resultado que los osos que tienen fidelidad a hacer madrigueras en tierra firme no sean matados por cazadores. A medida que el hielo continúa cambiando, se espera que más áreas de madrigueras sean abandonadas.

En algunas áreas, el número de interacciones entre humanos y osos está aumentando. Los osos que se ven estresados nutricionalmente están pasando más tiempo en tierra firme y se acercan más a lugares habitados y a campamentos de caza en busca de alimento. A medida que el hielo marino continúe cambiando y que los osos aumenten en su estrés, se espera también un mayor número de interacciones con los humanos.

¿CUÁLES SERÁN LAS CONSECUENCIAS FUTURAS DEL HÁBITAT DE LOS OSOS POLARES SI NO SE DETIENE EL CALENTAMIENTO GLOBAL?

¿Podrán adaptarse los osos polares a una vida en tierra firme sin la presencia del hielo marino? Esta idea ha sido ingenuamente propuesta por algunos. Los osos polares con frecuencia alcanzan tamaños de más de 300 Kg. en las hembras y hasta 500 Kg. en los machos. En contraste, los osos pardos que viven en el Ártico, prácticamente al lado de los osos polares, raramente exceden los 200 Kg., lo cual refleja los escasos recursos alimenticios que proveen los ambientes terrestres en las altas latitudes. La idea de que una especie altamente especializada con más de 200.000 años de evolución pueda responder en décadas o, en el mejor de los casos, en siglos, a las pérdidas esperadas de su hábitat, es una visión extraña del proceso de la evolución. Cualquiera que sea el caso, el nicho de un oso terrestre en el Ártico ya está ocupado por el oso pardo, del cual el oso grizzly (Ursus arctos horribilis) es una subespecie.

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La predicción del futuro es una actividad precaria, pero es claro que el hábitat del hielo marino del oso polar está cambiando rápidamente. Las especies altamente especializadas son particularmente vulnerables a los efectos de la pérdida de sus hábitats. En resumen, los cambios esperados en los osos polares con respecto al calentamiento del clima incluyen:

  • Acceso reducido a las especies presa;
  • Reducción en la condición corporal (salud);
  • Menor supervivencia de cachorros;
  • Menor tasa reproductiva;
  • Aumento en la agresión intraespecífica;
  • Aumento en el canibalismo;
  • Menor supervivencia de los adultos;
  • Tasas de movimiento alteradas;
  • Cambios en las áreas de madrigueras;
  • Cambios en los límites de las poblaciones;
  • Aumento en las interacciones con los humanos;
  • Alteraciones en la composición de las presas;
  • Reducción en el tamaño de la población.

La pérdida del hielo marino es similar a la deforestación de los bosques húmedos tropicales: con muy pocas excepciones, al perder el hábitat se pierde la especie. A diferencia de otras especies, los osos polares no van a responder bien a un cambio en su distribución más hacia el norte, debido a que el área polar es profunda, fría y de muy poca productividad. La pérdida de los hábitats costeros muy productivos será una pérdida muy seria. Sin embargo, el hielo marino es más que una plataforma. Es el hábitat de los osos polares y de las muchas especies en que ellos dependen. Desde el fitoplancton hasta los peces, el hielo marino es una parte integral del ecosistema marino del Ártico.

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Fuente: American Institute of Biological Sciences





El Oso de Anteojos u Oso Frontino

13 06 2009
Clasificación Taxonómica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Subfilo: Vertebrata
Clase: Mammalia
Subclase: Theria
Infraclase: Placentalia
Orden: Carnivora
Suborden: Caniformia
Familia: Ursidae
Subfamilia: Ursinae
Género: Tremarctos
Especie: T. ornatus
Nomeclatura Binomial
Tremarctos ornatus

El oso frontino, “andino” o “de anteojos”, Tremarctos ornatus (F. Cuvier 1825), es el único representante de la familia Ursidae que habita en América del Sur. Su distribución comprende las áreas montañosas andinas de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia; existiendo reportes aislados para el sudeste de Panamá (frontera con Colombia), y al norte de Argentina en la frontera con Bolivia.

Dentro de esta amplia área de distribución geográfica, el oso frontino ocupa una gran diversidad de hábitats en pisos altitudinales que van desde los 250 hasta un poco más de los 4.000 metros sobre el nivel del mar.

En Venezuela la distribución reportada del oso frontino comprende las áreas silvestres (bosques y páramos) a lo largo de la Cordillera de Mérida, Macizo de El Tamá y la Sierra de Perijá.

Las áreas identificadas con presencia confirmada o probable son las siguientes:

Estado Lara:

1. Cerro El Pingano – Fila El Frío – Cabeceras Río Bocoy. Municipio Jiménez a 25 Km., Este-Noreste de Acarigua.

2. Cerro Llorón – Fila Los Ranchitos – Fila Miracuy. Municipio Jiménez a 42 Km. al Este de Acarigua.

3. Cerro María Lionza (*), límite entre los Municipios Morán (Lara) y Guanare (Portuguesa), 21 Km. al Sur-Suroeste de Guaríco.

4. Fila La Escalera – Fila Miracuy.

5. Montaña El Junquito – Montaña de Villanueva (*)

5. Páramo Los Nepes – Cerro El Cepo (*), Municipio Morán, 9 Km. al Sur de Barbacoas.

Estado Trujillo:

1. Montañas al Sureste de Chejendé (*), Municipio Carache.

2. Páramo Guaramacal – Páramo de Agua Fría, Municipio Boconó, 5 Km. al Sureste de Boconó.

3. Fila Llano Grande – Páramo Masparro, 3 Km. al Sureste de Niquitao.

Estado Mérida:

1. Páramo de Don Pedro – Serranía de Santo Domingo. Vertiente Sur de la Sierra Nevada de Mérida.

2. Loma San Antonio – Páramo del Oro (*). Vertiente Norte de la Sierra Nevada de Mérida.

3. Páramo de Aricagua – Páramo de Buenos Aires. Municipios Libertador y Arzobispo Chacón.

4. Páramo de Altamira – Páramo El Serrucho – Fila de Mucutiris (*), entre los Ríos Nuestra Señora, Chama y Mucutuy.

5. Páramo Las Tapias- Río Negro – El Molino.

6. Fila Santa Rosa – Montañas de Caparo.

7. Páramo El Escorial.

8. Páramo de Los Conejos – Piedras Blancas.

9. Valle Grande – La Pedregosa – Las Gonzáles.

10. Páramo El Tambor.

Estado Táchira:

1. Páramo Batallón – Páramo del Oso – Filo de Caricuena (*), Municipio Jauregui, 3 Km. al Sur de La Grita.

2. Sierra La Maravilla, 5 Km, al Este de San Cristóbal.

3. Páramo La Revancha – Cerro Urumal – Serranía de Burgua.

Estado Zulia:

1. Serranía de Valledupar – Sierra de Motilones, Municipio Perijá.

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INTERVALO ALTITUDINAL

El límite altitudinal inferior de la distribución del oso frontino en Venezuela fue reportado aproximadamente a los 800 m.s.n.m., siendo este delimitado principalmente por los asentamientos humanos a la largo de las vegas de los ríos y en las áreas de relieve más moderado en el piedemonte andino. Sin embargo, no se descarta la presencia de individuos de esta especie por debajo de los 800 m.s.n.m. en áreas silvestres no intervenidas.

El límite altitudinal superior de la presencia del animal corresponde con el ecotono páramo – selva nublada entre los 2900 y los 3200 m.s.n.m., ya que si bien el oso frontino utiliza ciertas recursos en el páramo andino, no podemos hablar de él como un animal paramero, sino como un residente de los bosques nublados que usa ocasionalmente del páramo.

CARACTERÍSTICAS FÍSICAS DE LA ESPECIE

Con respecto a los demás úrsidos, el oso frontino es de tamaño intermedio, midiendo el macho adulto entre 1,5 y 2 metros de largo (longitud cabeza-cuerpo) y la hembra 2/3 del tamaño del macho.

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El pelaje es usualmente negro, pero algunos individuos pueden presentar tonalidades castañas. Una característica sobresaliente en estos osos es la presencia de marcas de coloración blanca o amarillenta en el hocico, alrededor de los ojos, cuello y pecho. La forma y extensión de las mismas varía entre los individuos y no es raro observar ejemplares totalmente negros. Esta variación ha sido base para una amplia designación de nombres comunes a lo largo de su área de distribución.

La forma del cráneo de Tremarctos ornatus se asemeja mucho a la del panda gigante (Ailuropoda melanoleuca). Esto se debe a la presencia de un músculo zygomático mandibular muy desarrollado y un hocico relativamente corto en relación con el cuerpo. Además, estos osos tienen el cuarto premolar y los molares adaptados para masticar y triturar vegetación fibrosa. El oso frontino presenta una fórmula dental de 42 piezas al igual que la mayoría de los úrsidos.

HÁBITOS

El oso frontino es aparentemente un animal solitario. Sin embargo, existen reportes de grupos de hasta ocho individuos comiendo juntos durante la época de fructificación de ciertas plantas del bosque nublado. Los osos frontinos pueden estar activos a cualquier hora del día. Son excelentes trepadores y pueden pasar bastante tiempo en las ramas más altas de los árboles, en donde se alimentan principalmente de frutas y bromelias epifitas, o simplemente descansan en plataformas que se asemejan a nidos, construidas con ramas y hojas.

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La dieta reportada para el oso frontino es muy variada y está compuesta básicamente por materia vegetal, aunque también se alimenta de insectos, aves y pequeños mamíferos. En ocasiones puede causar daños al ganado vacuno en sitios alejados a los asentamientos humanos, donde los rebaños no son supervisados con frecuencia.

Dieta de origen vegetal reportada para el oso frontino Tremarctos ornatus en Los Andes de Venezuela.

Especie

Familia
Anthurium sp. Araceae
Gregia colombiana Bromeliaceae
Guzmania mitis Bromeliaceae
Guzmania monostachia Bromeliaceae
Guzmania squarrosa Bromeliaceae
Pitcairnia nubigena Bromeliaceae
Puya aristeguietae Bromeliaceae
Puya venezuelensis Bromeliaceae
Tillandsia biflora Bromeliaceae
Tillandsia complanata Bromeliaceae
Tillandsia fendleri Bromeliaceae
Tillandsia shultzei Bromeliaceae
Tillandsia tetrantha Bromeliaceae
Asplundia moritziana Cyclantaceae
Rhynchaspora sp. Cyperaceae
Gaultheria sp. Ericaceae
Vaccinium sp. Ericaceae
Clussia multiflora Guttiferae
Havetia sp. Guttiferae
Billia columbiana Hipocastanaceae
Aniba cicatricosa Lauraceae
Beilshmiedia sulcata Lauraceae
Ocotea karsteniana Lauraceae
Phoebe cinamomifolia Lauraceae
Lecythis ollaria Lecythidaceae
Ficus velutina Moraceae
Psidium caudatum Myrtaceae
Bactris sp. Palmae
Catoblastus sp. Palmae
Ceroxylon sp. Palmae
Euterpe sp. Palmae
Chusquea sp. Poaceae
Neurolepis sp. Poaceae
Decussocarpus rospigliossi Podocarpaceae
Prunus moritziana Rosaceae
Rubus floribundus Rosaceae
Chrysophylum caimito Sapotaceae

El oso frontino es una de estas especies cuya observación directa es difícil y la información sobre su historia natural se basa mayormente en la interpretación de señales. Sin embargo, como todo mamífero de gran tamaño, el oso frontino deja una gran cantidad de huellas y señales de actividad, las cuales, una vez que son conocidas, permiten con relativa facilidad detectar su presencia y realizar seguimientos y estudios más complejos.

SONIDOS SALVAJES

Por lo general, el oso frontino no produce muchos sonidos en su hábitat natural y sus vocalizaciones no se dejan oír fácilmente ya que andan solos mucho tiempo. Sin embargo, para esas ocasiones cuando los osos encuentran a sus congéneres – o cuando desean encontrarse con ellos – cuentan con un amplio repertorio de vocalizaciones a su disposición.

El sonido más común del oso frontino adulto parece un “gorjeo”, como el sonido de un pájaro, el cual es una llamada social para el contacto. Cuando una hembra está en celo, ella emite constantemente esos “gorjeos”. El oso frontino también emite “gemidos” muy fuertes, “rugidos”, “gruñidos” y “ladridos” para indicar un rango social y grados variables de agresión.

REPRODUCCIÓN

Al parecer estos osos no tienen una época fija de reproducción en estado silvestre, ya que se han observado osas con crías en diferentes meses del año. En cautiverio, el período de estro ha sido estimado entre 3-14 días con cópulas que ocurren de 2 a 8 veces por día. La gestación es de 8 a 8 meses y medio.

El número de crías al nacer es de 1 a 3 a tres oseznos. Al nacer tienen los ojos cerrados y pesan unos 300 grs. Abren los ojos después del primer mes. Son de color negro y ostentan el diseño de los anteojos blanco-amarillentos que caracterizan a la especie. El crecimiento de los pequeños se efectúa bastante rápido, a los 180 días de nacido ya pesan 10 Kg.

CONSERVACIÓN DEL OSO FRONTINO EN VENEZUELA

La distribución del oso frontino es localizada y discontinua a lo largo de las zonas boscosas montañosas del occidente del país, concretamente en la Cordillera de Los Andes. Esta Cordillera posee dos ramales divergentes y aislados, que se ramifican desde la Cordillera Oriental de Colombia. El primer ramal, en sentido Norte, es la Sierra de Perijá, con aproximadamente 8.000 Km2 de vertientes boscosas, probablemente el refugio poblacional más importante para la especie en el país. El segundo ramal, en sentido Noreste, es la Cordillera de Mérida, el cual posee alrededor de 13.300 Km2 de vertientes boscosas potenciales para osos, que se encuentran actualmente fragmentados en 4 porciones o bloques silvestres: El Tamá (al suroeste), Central (en el eje de la Sierra Nevada), Dinira y Portuguesa (al noreste).

El intervalo altitudinal de esta especie en Venezuela va desde los 400 hasta los 4.300 m.s.n.m. Sierra de Perijá, Sierra Nevada y El Tamá, son las áreas donde con más frecuencia se observan osos a baja altitud. En el caso de Venezuela, se confirma una generalización observada también en los demás países andinos, acerca de la ubicación de la mayor parte de las localidades reportadas para el oso, por arriba de los 1.000 m.s.n.m.

No existen datos empíricos o de campo sobre estimaciones directas de densidades o números totales, que permitan arrojar conclusiones sobre el estatus poblacional de esta especie. El biólogo Edgard Yerena emprendió la tarea de estimar algunas densidades relativas en el bloque Central de la Cordillera de Mérida, en base al número de osos cazados en áreas relativamente confinadas y en base a estimaciones subjetivas de guías locales (baquianos) y cazadores. Estos estimados arrojaron un promedio de 0,04 individuos/Km2, es decir 1 oso por cada 25 Km2. Esta densidad se considera bastante baja y, extrapolándola a la cantidad total de hábitats boscosos disponibles en este bloque Central, entre los estados Trujillo, Barinas, Mérida y parte del Táchira (459,872 ha.) dio un total de 183 individuos. Tomando en cuenta otros criterios, tales como estimaciones de densidad y área de vivienda teóricas, en base al peso promedio corporal de la especie, los resultados sobre el número posible de osos en este sector de la cordillera son muy variables y poco concluyentes, considerándose realista, sin embargo, asumir que existe un número inferior a los 1.000 individuos.

Para el año 1992 la cantidad total de hábitat para el oso disponible en Venezuela se estimó en 21.400 Km2. En cualquier caso, aun hoy la cifra posible de osos en todo el país, puede que no exceda el millar de individuos. Su estatus puede considerarse entre “Vulnerable” y “En Peligro”, según los criterios de la Comisión de Supervivencia de Especies (CSE) de laUnión Mundial para la Naturaleza (IUCN).  El gobierno lo cataloga como especie “En Peligro”, según Decreto Nº 1486 de fecha 11/09/96 firmado por el Ministerio del Ambiente y de Los Recursos Naturales (M.A.R.N). Esta misma dependencia promueve la protección de la especie mediante su inclusión en el Decreto de Veda indefinida (Nº 1485 de fecha 11/09/96), el cual prohíbe su cacería en todo el territorio nacional. Así mismo, el Libro Rojo de la Fauna Venezolana cataloga al oso frontino como “En Peligro”.

La principal causa de la posible disminución poblacional de osos en Venezuela radica en la cacería furtiva: Se ha estimado un promedio de 2,47 osos cazados por año en los últimos 80 años, solamente en el tramo Central de la cordillera, donde probablemente no existan más de unos pocos centenares de individuos; ésta cifra con seguridad está subestimada con respecto a la realidad. La presión de caza, indudablemente está produciendo efectos muy negativos en las poblaciones silvestres. Las razones para su caza son esencialmente culturales y económicas. Dentro del primer grupo se considera primordialmente la valoración de la “hombría” asociada al cazador que da muerte a un oso, muy ligado al miedo que inspira el animal por su tamaño y aspecto. Igualmente, dentro de estos aspectos culturales, se aprecia la cacería para el aprovechamiento de ciertas partes del animal, tales como grasa, huesos, báculum (hueso peneano) y sangre, con fines mágico-curativos. También se tiene la apreciación de que el aprovechamiento de su carne comestible es una razón importante para su cacería, la cual es “oportunista” y generalmente no planificada. Los cueros y garras, son generalmente conservados como trofeos de valor secundario y como prueba de la cacería. Se estima que un oso muerto puede generar ingresos relativamente importantes para un campesino pobre. A pesar de esto, no se ha detectado algún tráfico comercial de sus partes, que tenga cierta relevancia. La razón económica de su cacería, específicamente se refiere a la eliminación de osos acusados de ser depredadores de ganado vacuno y ovino, los cuales eventualmente pueden causar importantes pérdidas, especialmente a pequeños productores del páramo.

La pérdida de hábitat puede considerarse como la segunda causa más importante que amenaza a las poblaciones de osos: las cuales actualmente están confinadas a los espacios naturales que han escapado a la actividad agropecuaria humana. Con la llegada de los colonizadores europeos, a comienzos de los años 1.500, se comenzó un proceso de contracción de las áreas silvestres, especialmente las ubicadas en los valles intramontanos, terrazas y en general, aquellas con climas moderados y estacionales (bosques semidecíduos y siempreverdes). El máximo de expansión agrícola en los Andes Venezolanos puede haberse alcanzado en las primeras décadas del siglo XX, presentándose un fenómeno de recuperación de áreas intervenidas, a partir de la década de 1940. Sin embargo, las selvas húmedas del piedemonte de la cordillera, tanto de la vertiente del llano como en la del Lago de Maracaibo, las cuales probablemente fueron hábitats de osos, experimentaron por primera vez en los años 50, una rápida y fuerte transformación hacia plantaciones y potreros ganaderos. Esta pérdida se ha estimado en el piedemonte llanero en 12.890 Km2. o 67,5% del bosque original. Actualmente la agricultura está creciendo nuevamente, intensificándose en las áreas tradicionales y reincidiendo en zonas abandonadas, debido a la nueva rentabilidad de la actividad.

Una amenaza a corto plazo más concreta que la pérdida directa de hábitat lo constituye la fragmentación y consecuente aislamiento de sectores boscosos: Esto es particularmente patente en la Sierra de Portuguesa, Dinira y El Tamá. Para el año 1986 existían solo cinco (5) parques nacionales en el intervalo de distribución del oso frontino: 1- Sierra Nevada, 2- Yacambú (para entonces con 14.580 has.), 3- Terepaima, 4- Sierra de Perijá y 5- El Tamá. En el año 1985, a raíz del inicio de los primeros trabajos de campo sobre ecología y conservación de esta especie a cargo de los biólogos Edgard Yerena e Isaac Goldstein, así como de los resultados de las iniciativas de divulgación acometidas por diferentes organizaciones, se logró incrementar el área protegida al número actual de doce (12) parques nacionales en el área de distribución del oso frontino.

Estos nuevos parques fueron en orden cronológico: 6- Guaramacal (1988), 7- Dinira (1988), 8- Páramos El Batallón y La Negra (1989), 9- Chorro El lndio (1989), 10- Sierra de La Culata (1989), 11 – El Guache (1992) y 12- Tapo-Caparo (1993).

Un enfoque de mantenimiento de la integridad ecológica a largo plazo, ha prevalecido en el diseño de éstas áreas silvestres protegidas, habiéndose considerado muy especialmente las necesidades ecológicas del oso frontino. En este sentido, varios de los anteriores parques nacionales han sido conjugados de manera tal que sus límites sean contiguos, generándose así las siguientes grandes unidades de conservación: A) Tapo Caparo – Sierra Nevada – Sierra de La Culata; B) Páramos El Batallón y La Negra – Chorro El Indio y C) Yacambú – El Guache. Además, dos (2) parques nacionales hacen frontera internacional con otros dos (2) parques nacionales de la República de Colombia, generándose dos grandes unidades de conservación fronterizas, claves para la conservación de la especie: D) Sierra de Perijá (Venezuela) – Catatumbo-Barí (Colombia) y E) El Tamá (Venezuela) – Tamá (Colombia).

En los últimos 10 años la imagen del oso frontino  ha experimentado un incremento vertiginoso como símbolo de conservación. De ser una especie absolutamente desconocida a nivel del gran público, ha pasado a ser un símbolo emblemático del conservacionismo, nombrado incluso con cierta frecuencia por los políticos. Esto se ha logrado con un modesto, pero efectivo impulso inicial de divulgación y sensibilización conducido por la organización pionera PROVITA, junto a FUDENA, INPARQUES, Universidad de Los Andes, Empresas Polar, diversas empresas de Petróleos de Venezuela, Gobernación del Estado Mérida, CREE, Brigada Conservacionista Tremarctos ornatus y más recientemente, la Fundación Andígena, quienes lideran actualmente las iniciativas de conservación de la especie en Venezuela. Se ha recibido, igualmente, el apoyo de organizaciones internacionales como Wildlife Conservation Society (WCS)Lincoln Park Zoological Gardens, Jersey Wildlife Preservation Trust, People’s Trust for Endangered Species, Calgary Zoological Society, Fondo para la Protección de Los Animales Salvajes (FAPAS) y Cleveland Metroparks Zoo. Como parte de esta estrategia se han producido afiches, folletos, franelas, artesanías, programas de radio y televisión, foros, conferencias, etc. Se ha generado un efecto de “bola de nieve” que ha llevado a numerosas empresas, gremios, organizaciones conservacionistas, etc., a difundir la imagen del oso frontino como un símbolo de la identidad andina. Documentales en la TV. nacional, programas radiales, cobertura por prensa y hasta comerciales de televisión han sido realizados en torno a su figura.

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En 1997, el gobernador del Estado Mérida decretó oficialmente al oso frontino como unos de los símbolos ambientales regionales.

En 1994, un grupo Ad Hoc de especialistas en oso frontino en Venezuela elaboró un Plan de Acción para la conservación de esta especie. Las acciones que propuso dicho documento estuvieron enmarcadas dentro de un gran objetivo fundamental: proponer una estrategia que contribuya a asegurar la conservación del oso frontino a nivel nacional. Para esto se plantearon cinco objetivos generales:

  1. Disminuir y minimizar la cacería furtiva.
  2. Asegurar la existencia de una suficiente cantidad y distribución de hábitats que permita mantener poblaciones silvestres viables.
  3. Incrementar sustancialmente los conocimientos científicos.
  4. Incrementar los niveles de conciencia pública.
  5. Desarrollar las capacidades para un manejo integral de las poblaciones en cautiverio.

De esos cinco objetivos, se considera que el 1, el 4 y el 5 son los que probablemente requieren de mayor empuje en la actualidad, y donde es posible proponer un aporte significativo por parte del trabajo cooperativo.

Disminuir y minimizar la cacería furtiva: Para el logro de este objetivo es necesario reforzar los mecanismos y la capacidad operativa para combatir el furtivismo en el terreno. Esto debe realizarse con personal especialmente entrenado y equipado, y con aptitud para el trabajo en zonas agrestes. Debe efectuarse dentro de un ambiente de cooperación e información hacia la población campesina, logrando el respeto por la autoridad, acompañándose ésta con una labor pedagógica. A los programas de protección y guardería de las distintas áreas protegidas, debe dársele máxima prioridad dentro de los planes de manejo. Estas actividades deben ir acompañadas de sugerencias sobre practicas alternas a la cacería, como por ejemplo el ecoturismo. La población local debe percibir beneficios reales y tangibles derivados de una actitud conservacionista hacia la fauna y los recursos naturales en general. Se deben aplicar políticas que disminuyan los conflictos oso-hombre, especialmente en el caso de la ganadería extensiva de páramo; para ello deben fomentarse diferentes modos de producción de la ganadería que minimicen la competencia por el páramo como área de pastoreo. Del mismo modo debe pensarse en iniciar programas de compensación por pérdidas comprobadas de ganado causadas por los osos. Actualmente (2001), Denis Torres adelanta una investigación (Ganadería de Montaña en Hábitats de Grandes Carnívoros. Cuenca del Río Nuestra Señora, Estado Mérida, Venezuela) en la Universidad de los Andes que aportará información y posibles soluciones al respecto.

Incrementar los niveles de conciencia pública: la sociedad venezolana, en todos sus niveles, debe apreciar y apoyar las iniciativas de conservación de esta especie, con pleno conocimiento de todos los beneficios tangibles que se derivan de ello: la producción de agua y energía hidroeléctrica, la conservación de cuencas, el turismo, el ordenamiento territorial, el mantenimiento de la biodiversidad. Para ello deben utilizarse todos los recursos disponibles para una difusión masiva y efectiva, con especial énfasis en medios de gran alcance como el radial. Esa difusión debe llevarse de forma intensiva y de educación formal e informal, especialmente a la población campesina que convive dentro y en los alrededores de los hábitats del oso frontino. Aquí deben localizarse los esfuerzos mayoritarios a fin de apoyar el logro de los dos primeros objetivos de este plan de acción. El logro de la conservación del oso es clave para la identidad andina de Venezuela. Esta faceta puede establecer un objetivo común de integración con el resto de los países andinos, el cual puede ser muy positivo en el campo de la cooperación técnica y científica a nivel inter-regional.

Desarrollar las capacidades para un manejo integral de las poblaciones en cautiverio: Este objetivo tiene un doble propósito, por una parte apoyar las estrategias de conservación in situex situ, y por otra, contribuir al logro de los objetivos de educación. Paralelamente a los esfuerzos del mantenimiento de las actuales poblaciones silvestres, debe generarse un reservorio genético en cautiverio, así como de tecnologías que permitan un eventual reforzamiento de dichas poblaciones, lo cual puede ser una necesidad perentoria a mediano o largo plazo. Los parques zoológicos deben entrar a jugar un papel más activo en la promoción de la conciencia y la educación conservacionista de esta especie, debiendo ser particularmente activos en este objetivo los parques ubicados en el área de distribución de la especie. Debe profundizarse la cooperación internacional en el campo del manejo en cautiverio e insertarse en las coordinaciones internacionales que existan para el manejo ex situ de esta especie.

Fuente: Centro Nacional de Cálculo Científico de la universidad de los Andes (Venezuela)