La Ballena de Bryde

21 06 2009

Taxonomía Bryde

DATOS SOBRE LA ESPECIE

Las ballenas de Bryde se identificaron por primera vez como una especie específica en 1912; su nombre común deriva del noruego J. Bryde, que estableció la primera fábrica ballenera en Durban (Sudáfrica) en 1909.

Las ballenas de Bryde crecen hasta una media de 12 metros en el caso de los machos y de 13 en el de las hembras, si bien pueden llegar a medir 15 metros. Aunque pueden alcanzar los 20.000 kg, normalmente pesan unos 12.000 kg de media. Al nacer, las crías miden unos cuatro metros y pesan en torno a 900 kg. Son ballenas de línea esbelta y aletas puntiagudas, pero su característica más distintiva son las tres líneas paralelas que van desde el espiráculo hasta la punta del rostrum. Presentan una prominente aleta dorsal que puede llegar a medir 45 cm y su cabeza es estrecha y afilada. Los pliegues gulares le permiten extender la boca como un fuelle cuando se alimenta. Las ballenas son de color gris oscuro, ligeramente más claro en el vientre.

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Las ballenas de Bryde son únicas entre las ballenas barbadas porque nunca viajan a aguas frías, sino que pasan todo el año en aguas tropicales y subtropicales donde la temperatura es superior a los 20 grados centígrados. Se encuentran tanto en alta mar como cerca de la costa. Sus migraciones son muy cortas y se las ha avistado en África Occidental, Sudáfrica, Madagascar, Seychelles, Australia Occidental, Fiji, Perú, Hawai, el Golfo de California, Filipinas y Japón. Probablemente existen al menos dos especies distintas de ballena Bryde; la más grande (B. brydei) se encuentra en alta mar, lejos de las costas, y la más pequeña (B. edeni) más cerca de éstas.

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Se sabe muy poco del comportamiento de estas ballenas. Así, aunque parece que viven en grupos de cinco o seis individuos, a menudo se ha visto a madres con sus crías alimentándose solas. Se alimentan principalmente de plancton, krill y, en menor medida, peces pequeños que capturan filtrando el alimento del agua del mar a través de las barbas situadas en la parte más profunda de la boca.

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Población y amenazas

Las estimaciones sobre la población de ballenas de Bryde son muy poco fiables, en parte por lo fácil que resulta confundir a esta especie con la ballena sei, ligeramente más grande. No obstante, se piensa que en todo el mundo puede haber entre 40.000 y 80.000 ejemplares. La IUCN ha clasificado la ballena de Bryde en la categoría «Datos Insuficientes», lo cual significa que los conocimientos disponibles son demasiado escasos para evaluar correctamente su número o todas las amenazas a que se enfrenta. A pesar de ello, la sobrepesca de las especies que constituyen el alimento de estos animales, la contaminación del mar y la caza ilegal se encuentran entre los principales problemas. Se sabe que se han capturado ilegalmente ejemplares de esta ballena en varias zonas, incluidas las Filipinas. En las décadas de 1960 y 1970, las ballenas de Bryde se encontraban entre las especies que capturaban los «cazadores piratas de ballenas». Se desconoce cuántas ballenas de Bryde habían capturado los cazadores de ballenas en el Pacífico Norte antes de que la moratoria de la CBI entrara en vigor en 1986. En 2001 se publicaron en Japón los registros de capturas de la industria ballenera, que mostraron que las capturas de ballenas de Bryde en las décadas de 1970 y 1980 habían sido unos 100% superiores a lo que apuntaban las estadísticas oficiales. El Comité Científico de la CBI tiene previsto llevar a cabo una nueva evaluación de la población utilizando datos de captura correctos.

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Antiguamente, cazar una ballena garantizaba la subsistencia de una comunidad. En el siglo XX, con nuevas tecnologías, esa práctica se transformó en una barbarie que puso a esos cetáceos al borde de la extinción.

Las ballenas enfrentan un sinnúmero de amenazas, en su mayoría causadas por el hombre. La principal es la cacería directa, pero hay otras. Las poblaciones de ballenas han disminuido dramáticamente por la combinación de estas amenazas.

MATANZA COMERCIAL

Los métodos de cacería iniciales fueron muy sencillos y casi no cambiaron durante 300 años, era una cacería que no amenazaba a las especies, meramente de subsistencia por parte de comunidades indígenas. La cacería masiva comenzó en el siglo XVII y fue hasta los siglos XIX y XX cuando los modernos métodos de captura pusieron a varias especies de ballenas en peligro de extinción. En la actualidad se afirma que ocho de las once especies de ballenas están en peligro de extinción debido a la cacería comercial. La mayoría de las poblaciones de ballenas mexicanas disminuyeron porque, al ser migratorias, eran cazadas fuera de los mares territoriales mexicanos. Sin embargo, a finales del siglo XIX y principios del XX, las ballenas también fueron atrapadas en las costas de la península de Baja California por barcos americanos, noruegos, rusos y japoneses, principalmente. La ballena gris mexicana estuvo en dos ocasiones en peligro de extinción y es la única que ha recuperado su número original.

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Estimaciones Poblacionales de Ballenas (1997) Especie Estimación original Última estimación Porcentaje de pérdida Ballena franca 100,000 3,200 97% Ballena azul 228,000 11,700 95% Ballena jorobada 115,000 10,000 91% Rorcual común 548,000 110,000 80% Rorcual de sei 256,000 54,000 79% Ballena de Groenlandia 30,000 7,800 74% Rorcual tropical 90,000 43,000 52% Cachalote 2,400,000 1,950,000 19% Ballena gris 20,000 22,000 +10%

La cacería de ballenas continúa por parte de Japón y Noruega.

TRÁFICO ILEGAL

Aun y cuando existe una moratoria mundial sobre cacería de ballenas, Japón continúa cazando a través de un falso programa científico. Es justamente en ese país donde los productos obtenidos de los cetáceos alcanzan el mayor precio del mundo. Esta situación propicia la entrada de productos ilegales a ese mercado, al grado que, en los últimos años, en Japón y Corea se ha detectado la venta de carne de especímenes provenientes de poblaciones mexicanas así como de muchas especies prohibidas y en peligro de extinción.

DESTRUCCIÓN DEL HÁBITAT

La contaminación de los océanos por el vertido de desechos tóxicos amenazan la vida de los animales marinos. La contaminación puede ser de origen industrial, agrícola o doméstico. Han ocurrido casos de mortandad masiva de cetáceos en las que los contaminantes persistentes han sido identificados como los causantes originales. Los contaminantes persistentes como pesticidas organoclorados y PCBs pasan a formar parte de la cadena alimenticia, son bioacumulables y biomagnificables pues se acumulan en los tejidos grasos de los cetáceos afectando sus sistemas inmunológico, endócrino y reproductivo. La afectación del sistema inmunológico deja a los cetáceos susceptibles de cualquier enfermedad, a biotoxinas o al ataque de virus o bacterias que en otras circunstancias no serían perniciosos. La contaminación de los mares crea las condiciones ideales para los brotes de marea roja, cuyas biotoxinas ya han causado la muerte masiva de organismos marinos, incluyendo cetáceos.

Concentraciones de DDT y PCB detectadas en la grasa de cetáceos (1994) Especie Nombre común Concentración (ug/g peso neto) Límite de contaminantes organoclorados en productos pesqueros en EUA (ug/g peso fresco) DDT 5 Megaptera novaengliae Ballena jorobada 7.6 – 23.1 Physeter macrocephalus Cachalote 1.1 – 15.5 Balaenoptera physalus Rorcual común 0.67 – 2.58 Balaenoptera acutorostra Ballena minke 0.21 – 2.6 Mesoplodon densirostris Zifio de Blainville 38.2 – 65.1 Stenella caeruleoalba Delfín listado 70.7 – 231 Stenella longirostris Delfín tornillo pantropical 1.44 – 7.38 Tursiops truncatus Delfín mular 18.7 – 52.8 PCB 2 Globicephala macrorhynchus Calderón de aleta corta 0.6 – 12 Megaptera novaengliae Ballena jorobada 5.4 – 6 Physeter macrocephalus Cachalote 0.7 – 4 Balaenoptera physalus Rorcual común 0.01 – 0.19 Balaenoptera acutorostra Ballena minke 0.14 – 1.1 Mesoplodon densirostris Zifio de Blainville 14 – 29 Feresa atenuata Orca pigmea 36.6 – 79 Delphinus delphis Delfín común 80 – 300 Stenella caeruleoalba Delfín listado 39 – 69 Stenella longirostris Delfín tornillo pantropical 2.0 – 5 Tursiops truncatus Delfín mular 5 -15

CAMBIO CLIMÁTICO

El cambio climático afecta a los ecosistemas oceánicos al fluctuar la temperatura de los mares, lo cual impacta las cadenas alimenticias en cuanto a la cantidad y diversidad de especies, pues provoca la dispersión de las mismas. Así, las ballenas pueden enfrentar escasez de alimento al no encontrar suficiente cantidad de las especies que usualmente consumen o simplemente no encontralas en las áreas a las que habitualmente asisten para alimentarse. Además, el cambio climático afecta a fenómenos meteorológicos como El Niño y la Niña, haciéndolos más frecuentes, prolongados e intensos. Fenómeno de El Niño El fenómeno de El Niño provoca cambios en la temperatura del agua lo cual afecta las cadenas tróficas y la distribución del alimento de los cetáceos. Además produce mareas rojas. “En el sureste del Pacífico las mareas rojas son raras y desde hace más de 20 años no se tenía conocimiento de ellas. Recientemente han aparecido mareas rojas casi anualmente durante el invierno favorecidas por la presencia de El Niño…” (Cortés-Altamirano et. al. 1995).

CAPA DE OZONO

Anteriormente se pensaba que la disminución de la capa ozono sólo tendría efectos en la Antártida, sin embargo, ya se han observado impactos en latitudes más norteñas como en Belice. La radiación ultravioleta que deja pasar el adelgazamiento de la capa de ozono puede penetrar hasta profundidades de 30 metros en mar abierto. Los rayos ultravioleta dañan el DNA y afecta el proceso de fotosíntesis, enzimas, metabolismo de nitrógeno, tasa de crecimiento, entre otras funciones del fitoplancton, que en su mayoría está restringido a las capas superiores del mar. El fitoplancton es la base de la cadena trófica y al ser afectado causa trastornos en toda la cadena alimenticia. También tiene un efecto directo sobre el zooplancton. Asimismo, los huevos y las larvas de muchas especies de peces son muy sensibles a la radiación ultravioleta. En México la situación de las ballenas es grave. De hecho la Procuraduría Federal para la Protección del Ambiente ha establecido que en el periodo de 1995 a 1999 la inmensa mayoría de las contingencias ambientales ocurrieron en ecosistemas acuáticos, y que después de los peces, los mamíferos marinos fueron los más afectados.

SOBREXPLOTACIÓN PESQUERA

El hombre está realizando una sobrexplotación de los recursos pesqueros del mundo. Más del 70% de las pesquerías en el mundo están sobrexplotadas o a su nivel máximo de aprovechamiento. El caso de México es aún peor: el 85% de todas las pesquerías está en esa situación. Además las pesquerías del mundo, especialmente las que usan redes de arrastre o de deriva, tienen un grave problema de captura incidental de especies no objetivo (no deseadas) que ya sin vida son desechadas. Aún peor, las pesquerías están empezando a enfocarse en especies que ocupan los niveles bajos de la cadena alimenticia como invertebrados planctónicos. Al sobreexplotar a los peces e invertebrados marinos, el hombre está compitiendo por el alimento de las ballenas. Se ha sugerido que varias especies de ballenas barbadas están enfrentando problemas de escasez de comida por esta razón.

LA CBI, LA CITES Y LAS BALLENAS DE BRYDE

La Comisión Ballenera Internacional (CBI) prohíbe la caza de todas las grandes especies de ballena, incluida la de Bryde, desde la entrada en vigor de su moratoria sobre la caza de ballenas con fines comerciales en 1986. Toda la caza de ballenas utilizando buques factoría (con la excepción de la de ballenas minke) ha estado prohibida por la CBI desde 1979.

Además, todo el Océano Índico y el Océano Austral en torno a la Antártida son santuarios balleneros de la CBI y en ellos está totalmente prohibida la caza de ballenas. Sin embargo, desde el año 2000 Japón ha incluido 50 ballenas de Bryde del Pacífico Norte en su «programa de caza científica de ballenas», en el que utiliza buques factoría. La Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) protege todas las especies de grandes ballenas, incluida la ballena de Bryde, del comercio internacional en el marco de su Apéndice I.

SOLUCIONES DEL WWF

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) está presionando a Japón para que ponga fin a su programa de caza de ballenas con fines científicos, incluido el objetivo de cazar 50 ballenas de Bryde en el Pacífico Norte. El WWF considera que no existe justificación científica ni de otro tipo para ignorar tanto la moratoria de la CBI sobre la caza comercial de ballenas como la moratoria sobre la caza de ballenas con buques factoría.

PROYECTOS DEL WWF

El WWF está llevando a cabo un ambicioso programa relacionado con las especies y poblaciones de ballenas amenazadas. El WWF ya está limitando las amenazas a las ballenas por medio de investigaciones sobre el terreno, formación y desarrollo de las capacidades, y mejora de las medidas y acuerdos nacionales e internacionales. Entre sus principales proyectos se encuentran los siguientes:

  • Fomentar la creación de santuarios para las ballenas;
  • Desarrollar y analizar medidas encaminadas a reducir la captura incidental de cetáceos;
  • Estudiar el impacto de los contaminantes en las ballenas;
  • Apoyar el desarrollo de planes de conservación y políticas de gestión de las poblaciones de ballenas;
  • Apoyar los programas de observación de las ballenas.

GREENPEACE Y LAS BALLENAS

La actuación de Greenpeace ha sido fundamental para frenar la matanza de ballenas. En alta mar, nuestros activistas han interpuesto sus cuerpos, sus lanchas y sus barcos para evitar el disparo de los arpones de barcos balleneros. También han protestado pacíficamente ante las embajadas y los gobiernos de Japón y Noruega para que suspendan la cacería. Estas acciones han logrado suspender la caza de varias especies de ballenas. Más aún, se ha conseguido la creación de santuarios balleneros, uno de los cuales abarca todos los mares patrimoniales de México.

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En 1975 Greenpeace empezó su campaña para salvar a las ballenas ya que estaban desapareciendo de los océanos. La mayoría de las especies de grandes ballenas se encontraban cerca de la extinción por la incontrolable cacería industrial. ¡Algunas especies, como la ballena franca y la azul, habían perdido entre el 95 y 97% de su población!

A través de acciones directas en el mar, campañas públicas y cabildeo político, Greenpeace ha sido un actor importante para promover que la Comisión Ballenera Internacional (CBI) decretara en 1986 una moratoria a la cacería comercial de ballenas. En aquel entonces Greenpeace esperaba que la industria ballenera desapareciera y casi lo consiguió. De las nueve naciones que cazaban ballenas en 1989, cuando la moratoria entró en vigor, siete dejaron de cazar ballenas. Sin embargo, Japón y Noruega buscaron lagunas jurídicas en el decreto o abiertamente desafiaron las resoluciones de la CBI para continuar cazando ballenas. Actualmente, estos países promueven el fin de la moratoria lo cual tendría un impacto devastador sobre las poblaciones remanentes de esos cetáceos.

Breve cronología

1975: Greenpeace lanza su campaña para salvar a las ballenas cuando nuestra embarcación “Phyllis Cormack” se enfrenta al barco ballenero soviético “Dalniy Vostok”, a 60 millas de la costa de Eureka, California. Una lancha inflable de Greenpeace se interpone entre el arpón y la ballena. El cañonero dispara por encima de la lancha, pero la filmación de este hecho en la que activistas arriesgan su vida por las ballenas impulsa un movimiento global contra la cacería.

1976: Con un barco más grande, el “James Bay”, Greenpeace se enfrenta a balleneros soviéticos a 1,400 millas de la costa de California.

1977: En junio el barco insignia de Greenpeace, el “Rainbow Warrior”, realiza su primera campaña al enfrentar a balleneros de Islandia. En septiembre, con lanchas inflables, Greenpeace se enfrenta a balleneros soviéticos a 50 millas de la costa oeste de Australia.

1978: El “Rainbow Warrior” se enfrenta a balleneros españoles frente a la costa de España.

1979: El “Rainbow Warrior” es detenido por las autoridades durante su confrontación con balleneros de Islandia.

1979-1980: Investigadores de Greenpeace en Taiwan fotografían y documentan a una flota de cuatro balleneros piratas cuando uno por uno entran a puerto para desembarcar sus capturas, las cuales serían contrabandeadas a Japón. Con la publicación de la evidencia, los balleneros piratas serían forzados a abandonar su ilícito negocio.

1980: El “Rainbow Warrior” es arrestado por la armada española cuando evitaba que barcos balleneros españoles persiguieran ballenas. Las autoridades españolas quitan una parte vital del sistema de propulsión del barco y lo ponen bajo guardia armada.

1981: Un activista de Greenpeace se trepa a un barco ballenero japonés cuando está a un cuarto de milla de la costa de Japón y se encadena al arpón obligando al barco a regresar a puerto durante la temporada alta de caza de ballenas. Ese año, Greenpeace celebra su primera victoria legal cuando la Comisión Ballenera Internacional decreta una moratoria sobre la cacería de cachalotes.

1982: En julio 23 la Comisión Ballenera Internacional vota a favor de una moratoria a la cacería comercial de ballenas que entrará en efecto en 1986. En noviembre, tras una objeción de Perú a la moratoria, el “Rainbow Warrior” se enfrenta a balleneros peruanos. Perú retira su objeción en julio de 1983, deja de cazar ballenas y abandona la Comisión Ballenera Internacional.

1983: El “Rainbow Warrior” entra a aguas soviéticas para documentar la caza de ballenas grises. Arrestan a los activistas que bajan a tierra y el “Rainbow Warrior” es perseguido por barcos de la armada soviética a través del Estrecho de Behring. Después de que la filmación de la persecución es vista por todo el mundo los activistas son liberados.

1985: En julio, el barco de Greenpeace “Sirius” llega a Inglaterra para entregar un millón de firmas a los delegados de la CBI solicitando acabar con la cacería de ballenas.

1986: La guardia costera de Noruega arresta en dos ocasiones al barco de Greenpeace “Moby Dick”, por impedir que los balleneros noruegos cazaran ballenas.

1987: Activistas de Greenpeace en Alemania interceptan un cargamento ilegal de carne de ballena de Islandia que sería exportado a Japón. Las autoridades alemanas envían la carne de regreso a Islandia. En diciembre, Japón empieza a cazar ballenas bajo el engaño de realizar investigación científica. Varios activistas de Greenpeace junto con una ballena inflable de 30 metros son arrestados por la policía japonesa cuando protestaban frente a un barco ballenero que estaba por partir hacia la Antártica.

1989: Islandia detiene su programa ballenero debido en parte al boicot internacional, dirigido por Greenpeace y otras organizaciones, en contra del pescado de Islandia.

1990: El barco de Greenpeace “Gondwana” intercepta a la flota ballenera japonesa entre Australia y Nueva Zelanda; activistas brincan desde helicópteros frente a los barcos en un esfuerzo por detenerlos.

1991-1992: El barco “MV Greenpeace” en repetidas ocasiones obstaculiza a la flota ballenera japonesa en la Antártica para evitar que capturen ballenas. Activistas de Greenpeace ocupan uno de los barcos balleneros previniendo que suban a las ballenas.

1993: En octubre, Greenpeace entrega dos millones de firmas al gobierno de los EUA solicitando la creación de un santuario ballenero en la Antártica.

1994: Durante la reunión anual de la CBI en Puerto Vallarta, México, se crea el Santuario Austral que rodea a la Antártica. Los barcos de Greenpeace “Solo” y “Sirius” se enfrentan a balleneros de Noruega cuando ese país reanuda la cacería comercial de ballenas. Después de tres semanas de confrontación los dos barcos son arrestados por la guardia costera noruega.

1995: En febrero, el barco “MV Greenpeace” encuentra a la flota ballenera japonesa violando el Santuario Austral. El helicóptero de Greenpeace entorpece la cacería colocándose entre el arpón y las ballenas. En Noruega siete activistas se encadenan al barco ballenero del presidente de la asociación ballenera noruega. El presidente golpea a los activistas frente a las cámaras.

1997: Japón y Noruega proponen ante la CITES la desproteción de las ballenas gris, minke y bryde. El cabildeo de Greenpeace junto con otras organizaciones consigue que la propuesta sea rechazada.

1998: En su camino a la Antártica un barco ballenero japonés se incendia a 600 millas de Nueva Caledonia. Después de que el barco es reparado en el puerto de Noumea, Greenpeace bloquea su salida.

1999: La embarcación de Greenpeace “Sirius” se enfrenta a balleneros noruegos en el Mar del Norte, donde el barco “Kato” dispara en contra de las lanchas inflables y deja inservible a una de ellas. Un guardacostas noruego embiste otra de las lanchas y un activista es enviado al hospital con diversas fracturas. El “Sirius” y su tripulación son detenidos. Otro barco de Greenpeace, el “Arctic Sunrise”, enfrenta a la flota ballenera japonesa en la Antártica, donde es embestido por el barco factoría “Nishin Maru”. Los activistas amarran las lanchas inflables a las ballenas arponeadas, para impedir que los cazadores completen su maniobra. Greenpeace México lanza su campaña para la creación de un santuario ballenero mexicano y consigue más de 120 mil firmas.

2000: Japón y Noruega proponen ante la CITES la desprotección de la ballena gris y la minke. Greenpeace protesta con una ballena inflable frente a la sede de la reunión, en Nairobi, Kenia. La propuesta es rechazada. En la CBI Japón bloquea, con los votos comprados a países caribeños, la iniciativa de crear el Santuario del Pacifico Sur. Asimismo, en abierta violación a las disposiciones de la CBI, Japón reanuda la caza de ballenas bryde y cachalote en el Pacífico Norte. Después de la solicitud de Greenpeace, México se une a 14 países para demandar que Japón detenga la cacería.

2001: En abierto desafío a la CITES y a la CBI, Noruega anuncia que reanudará la exportación de productos de ballena a Japón. México se une a diferentes países para demandar que Noruega respete las disposiciones de la CBI y CITES. Tras las denuncias de Greenpeace, México anuncia que votará en contra de la cacería de ballenas y a favor de la creación de santuarios en la CBI. Japón sigue comprando votos a países caribeños, centroamericanos y africanos, con lo cual bloquea en la CBI las propuestas de santuarios en el Pacífico Sur y Atlántico Sur. El secretario mexicano de Medio Ambiente anuncia la creación de un santuario ballenero en el Pacifico Norte de México.

“SEA SHEPHERD” LOS PIRATAS ECOLÓGICOS

Fundada en 1977, la Sea Shepherd Conservation Society (SSCS) es una organización ecologista internacional sin ánimo de lucro por la conservación de la fauna marina, cuya misión es acabar con la destrucción del hábitat y la matanza de la fauna en los océanos del mundo con el fin de proteger y conservar el ecosistema y las especies. Sea Shepherd usa innovadoras tácticas de acción directa para investigar, documentar y actuar cuando sea necesario sacar a la luz y enfrentarse a actividades ilegales que se dan lugar en alta mar. Salvaguardando la biodiversidad de nuestros precariamente equilibrados ecosistemas oceánicos, Sea Shepherd trabaja para asegurar su supervivencia para futuras generaciones.

En 1981 la Sea Shepherd Conservation Society fue constituida sociedad de manera oficial en el estado de Oregón, Estados Unidos. Previo a ello, la idea de Sea Shepherd tomó forma cuando en 1977 el Capitán Paul Watson fundó la Earth Force Society en Vancouver BC, Canadá. El mandato original de ambas organizaciones era la protección y conservación marina con el objetivo inmediato de cerrar  permanentemente las operaciones balleneras y la caza de focas, pero más tarde Sea Shepherd expandió su misión incluyendo a toda la fauna marina.

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En 1978, con el apoyo económico de Cleveland Amory de la Fund for Animals, la Sociedad compró su primer barco, el Westella, un pesquero de arrastre británico al que bautizó como Sea Shepherd. Su primera misión fue la de navegar hacia los témpanos de hielo del este de Canadá para interponerse a la matanza anual de crías de foca arpa, conocidas como focas de abrigo blanco. Ese mismo año, en el puerto de Portugal, el Sea Shepherd persiguió y embistió al perverso ballenero pirata Sierra acabando con su infame carrera de flagelador de los mares.

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Desde esos primeros años, Sea Shepherd se ha embarcado en unos 200 viajes, cubriendo muchos de los océanos del mundo y defendiendo y salvando la vida marina indefensa a lo largo de su trayectoria.

Fuente: WWF,  GREENPEACE  y  SEA SHEPHERD

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El Oso de Anteojos u Oso Frontino

13 06 2009
Clasificación Taxonómica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Subfilo: Vertebrata
Clase: Mammalia
Subclase: Theria
Infraclase: Placentalia
Orden: Carnivora
Suborden: Caniformia
Familia: Ursidae
Subfamilia: Ursinae
Género: Tremarctos
Especie: T. ornatus
Nomeclatura Binomial
Tremarctos ornatus

El oso frontino, “andino” o “de anteojos”, Tremarctos ornatus (F. Cuvier 1825), es el único representante de la familia Ursidae que habita en América del Sur. Su distribución comprende las áreas montañosas andinas de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia; existiendo reportes aislados para el sudeste de Panamá (frontera con Colombia), y al norte de Argentina en la frontera con Bolivia.

Dentro de esta amplia área de distribución geográfica, el oso frontino ocupa una gran diversidad de hábitats en pisos altitudinales que van desde los 250 hasta un poco más de los 4.000 metros sobre el nivel del mar.

En Venezuela la distribución reportada del oso frontino comprende las áreas silvestres (bosques y páramos) a lo largo de la Cordillera de Mérida, Macizo de El Tamá y la Sierra de Perijá.

Las áreas identificadas con presencia confirmada o probable son las siguientes:

Estado Lara:

1. Cerro El Pingano – Fila El Frío – Cabeceras Río Bocoy. Municipio Jiménez a 25 Km., Este-Noreste de Acarigua.

2. Cerro Llorón – Fila Los Ranchitos – Fila Miracuy. Municipio Jiménez a 42 Km. al Este de Acarigua.

3. Cerro María Lionza (*), límite entre los Municipios Morán (Lara) y Guanare (Portuguesa), 21 Km. al Sur-Suroeste de Guaríco.

4. Fila La Escalera – Fila Miracuy.

5. Montaña El Junquito – Montaña de Villanueva (*)

5. Páramo Los Nepes – Cerro El Cepo (*), Municipio Morán, 9 Km. al Sur de Barbacoas.

Estado Trujillo:

1. Montañas al Sureste de Chejendé (*), Municipio Carache.

2. Páramo Guaramacal – Páramo de Agua Fría, Municipio Boconó, 5 Km. al Sureste de Boconó.

3. Fila Llano Grande – Páramo Masparro, 3 Km. al Sureste de Niquitao.

Estado Mérida:

1. Páramo de Don Pedro – Serranía de Santo Domingo. Vertiente Sur de la Sierra Nevada de Mérida.

2. Loma San Antonio – Páramo del Oro (*). Vertiente Norte de la Sierra Nevada de Mérida.

3. Páramo de Aricagua – Páramo de Buenos Aires. Municipios Libertador y Arzobispo Chacón.

4. Páramo de Altamira – Páramo El Serrucho – Fila de Mucutiris (*), entre los Ríos Nuestra Señora, Chama y Mucutuy.

5. Páramo Las Tapias- Río Negro – El Molino.

6. Fila Santa Rosa – Montañas de Caparo.

7. Páramo El Escorial.

8. Páramo de Los Conejos – Piedras Blancas.

9. Valle Grande – La Pedregosa – Las Gonzáles.

10. Páramo El Tambor.

Estado Táchira:

1. Páramo Batallón – Páramo del Oso – Filo de Caricuena (*), Municipio Jauregui, 3 Km. al Sur de La Grita.

2. Sierra La Maravilla, 5 Km, al Este de San Cristóbal.

3. Páramo La Revancha – Cerro Urumal – Serranía de Burgua.

Estado Zulia:

1. Serranía de Valledupar – Sierra de Motilones, Municipio Perijá.

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INTERVALO ALTITUDINAL

El límite altitudinal inferior de la distribución del oso frontino en Venezuela fue reportado aproximadamente a los 800 m.s.n.m., siendo este delimitado principalmente por los asentamientos humanos a la largo de las vegas de los ríos y en las áreas de relieve más moderado en el piedemonte andino. Sin embargo, no se descarta la presencia de individuos de esta especie por debajo de los 800 m.s.n.m. en áreas silvestres no intervenidas.

El límite altitudinal superior de la presencia del animal corresponde con el ecotono páramo – selva nublada entre los 2900 y los 3200 m.s.n.m., ya que si bien el oso frontino utiliza ciertas recursos en el páramo andino, no podemos hablar de él como un animal paramero, sino como un residente de los bosques nublados que usa ocasionalmente del páramo.

CARACTERÍSTICAS FÍSICAS DE LA ESPECIE

Con respecto a los demás úrsidos, el oso frontino es de tamaño intermedio, midiendo el macho adulto entre 1,5 y 2 metros de largo (longitud cabeza-cuerpo) y la hembra 2/3 del tamaño del macho.

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El pelaje es usualmente negro, pero algunos individuos pueden presentar tonalidades castañas. Una característica sobresaliente en estos osos es la presencia de marcas de coloración blanca o amarillenta en el hocico, alrededor de los ojos, cuello y pecho. La forma y extensión de las mismas varía entre los individuos y no es raro observar ejemplares totalmente negros. Esta variación ha sido base para una amplia designación de nombres comunes a lo largo de su área de distribución.

La forma del cráneo de Tremarctos ornatus se asemeja mucho a la del panda gigante (Ailuropoda melanoleuca). Esto se debe a la presencia de un músculo zygomático mandibular muy desarrollado y un hocico relativamente corto en relación con el cuerpo. Además, estos osos tienen el cuarto premolar y los molares adaptados para masticar y triturar vegetación fibrosa. El oso frontino presenta una fórmula dental de 42 piezas al igual que la mayoría de los úrsidos.

HÁBITOS

El oso frontino es aparentemente un animal solitario. Sin embargo, existen reportes de grupos de hasta ocho individuos comiendo juntos durante la época de fructificación de ciertas plantas del bosque nublado. Los osos frontinos pueden estar activos a cualquier hora del día. Son excelentes trepadores y pueden pasar bastante tiempo en las ramas más altas de los árboles, en donde se alimentan principalmente de frutas y bromelias epifitas, o simplemente descansan en plataformas que se asemejan a nidos, construidas con ramas y hojas.

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La dieta reportada para el oso frontino es muy variada y está compuesta básicamente por materia vegetal, aunque también se alimenta de insectos, aves y pequeños mamíferos. En ocasiones puede causar daños al ganado vacuno en sitios alejados a los asentamientos humanos, donde los rebaños no son supervisados con frecuencia.

Dieta de origen vegetal reportada para el oso frontino Tremarctos ornatus en Los Andes de Venezuela.

Especie

Familia
Anthurium sp. Araceae
Gregia colombiana Bromeliaceae
Guzmania mitis Bromeliaceae
Guzmania monostachia Bromeliaceae
Guzmania squarrosa Bromeliaceae
Pitcairnia nubigena Bromeliaceae
Puya aristeguietae Bromeliaceae
Puya venezuelensis Bromeliaceae
Tillandsia biflora Bromeliaceae
Tillandsia complanata Bromeliaceae
Tillandsia fendleri Bromeliaceae
Tillandsia shultzei Bromeliaceae
Tillandsia tetrantha Bromeliaceae
Asplundia moritziana Cyclantaceae
Rhynchaspora sp. Cyperaceae
Gaultheria sp. Ericaceae
Vaccinium sp. Ericaceae
Clussia multiflora Guttiferae
Havetia sp. Guttiferae
Billia columbiana Hipocastanaceae
Aniba cicatricosa Lauraceae
Beilshmiedia sulcata Lauraceae
Ocotea karsteniana Lauraceae
Phoebe cinamomifolia Lauraceae
Lecythis ollaria Lecythidaceae
Ficus velutina Moraceae
Psidium caudatum Myrtaceae
Bactris sp. Palmae
Catoblastus sp. Palmae
Ceroxylon sp. Palmae
Euterpe sp. Palmae
Chusquea sp. Poaceae
Neurolepis sp. Poaceae
Decussocarpus rospigliossi Podocarpaceae
Prunus moritziana Rosaceae
Rubus floribundus Rosaceae
Chrysophylum caimito Sapotaceae

El oso frontino es una de estas especies cuya observación directa es difícil y la información sobre su historia natural se basa mayormente en la interpretación de señales. Sin embargo, como todo mamífero de gran tamaño, el oso frontino deja una gran cantidad de huellas y señales de actividad, las cuales, una vez que son conocidas, permiten con relativa facilidad detectar su presencia y realizar seguimientos y estudios más complejos.

SONIDOS SALVAJES

Por lo general, el oso frontino no produce muchos sonidos en su hábitat natural y sus vocalizaciones no se dejan oír fácilmente ya que andan solos mucho tiempo. Sin embargo, para esas ocasiones cuando los osos encuentran a sus congéneres – o cuando desean encontrarse con ellos – cuentan con un amplio repertorio de vocalizaciones a su disposición.

El sonido más común del oso frontino adulto parece un “gorjeo”, como el sonido de un pájaro, el cual es una llamada social para el contacto. Cuando una hembra está en celo, ella emite constantemente esos “gorjeos”. El oso frontino también emite “gemidos” muy fuertes, “rugidos”, “gruñidos” y “ladridos” para indicar un rango social y grados variables de agresión.

REPRODUCCIÓN

Al parecer estos osos no tienen una época fija de reproducción en estado silvestre, ya que se han observado osas con crías en diferentes meses del año. En cautiverio, el período de estro ha sido estimado entre 3-14 días con cópulas que ocurren de 2 a 8 veces por día. La gestación es de 8 a 8 meses y medio.

El número de crías al nacer es de 1 a 3 a tres oseznos. Al nacer tienen los ojos cerrados y pesan unos 300 grs. Abren los ojos después del primer mes. Son de color negro y ostentan el diseño de los anteojos blanco-amarillentos que caracterizan a la especie. El crecimiento de los pequeños se efectúa bastante rápido, a los 180 días de nacido ya pesan 10 Kg.

CONSERVACIÓN DEL OSO FRONTINO EN VENEZUELA

La distribución del oso frontino es localizada y discontinua a lo largo de las zonas boscosas montañosas del occidente del país, concretamente en la Cordillera de Los Andes. Esta Cordillera posee dos ramales divergentes y aislados, que se ramifican desde la Cordillera Oriental de Colombia. El primer ramal, en sentido Norte, es la Sierra de Perijá, con aproximadamente 8.000 Km2 de vertientes boscosas, probablemente el refugio poblacional más importante para la especie en el país. El segundo ramal, en sentido Noreste, es la Cordillera de Mérida, el cual posee alrededor de 13.300 Km2 de vertientes boscosas potenciales para osos, que se encuentran actualmente fragmentados en 4 porciones o bloques silvestres: El Tamá (al suroeste), Central (en el eje de la Sierra Nevada), Dinira y Portuguesa (al noreste).

El intervalo altitudinal de esta especie en Venezuela va desde los 400 hasta los 4.300 m.s.n.m. Sierra de Perijá, Sierra Nevada y El Tamá, son las áreas donde con más frecuencia se observan osos a baja altitud. En el caso de Venezuela, se confirma una generalización observada también en los demás países andinos, acerca de la ubicación de la mayor parte de las localidades reportadas para el oso, por arriba de los 1.000 m.s.n.m.

No existen datos empíricos o de campo sobre estimaciones directas de densidades o números totales, que permitan arrojar conclusiones sobre el estatus poblacional de esta especie. El biólogo Edgard Yerena emprendió la tarea de estimar algunas densidades relativas en el bloque Central de la Cordillera de Mérida, en base al número de osos cazados en áreas relativamente confinadas y en base a estimaciones subjetivas de guías locales (baquianos) y cazadores. Estos estimados arrojaron un promedio de 0,04 individuos/Km2, es decir 1 oso por cada 25 Km2. Esta densidad se considera bastante baja y, extrapolándola a la cantidad total de hábitats boscosos disponibles en este bloque Central, entre los estados Trujillo, Barinas, Mérida y parte del Táchira (459,872 ha.) dio un total de 183 individuos. Tomando en cuenta otros criterios, tales como estimaciones de densidad y área de vivienda teóricas, en base al peso promedio corporal de la especie, los resultados sobre el número posible de osos en este sector de la cordillera son muy variables y poco concluyentes, considerándose realista, sin embargo, asumir que existe un número inferior a los 1.000 individuos.

Para el año 1992 la cantidad total de hábitat para el oso disponible en Venezuela se estimó en 21.400 Km2. En cualquier caso, aun hoy la cifra posible de osos en todo el país, puede que no exceda el millar de individuos. Su estatus puede considerarse entre “Vulnerable” y “En Peligro”, según los criterios de la Comisión de Supervivencia de Especies (CSE) de laUnión Mundial para la Naturaleza (IUCN).  El gobierno lo cataloga como especie “En Peligro”, según Decreto Nº 1486 de fecha 11/09/96 firmado por el Ministerio del Ambiente y de Los Recursos Naturales (M.A.R.N). Esta misma dependencia promueve la protección de la especie mediante su inclusión en el Decreto de Veda indefinida (Nº 1485 de fecha 11/09/96), el cual prohíbe su cacería en todo el territorio nacional. Así mismo, el Libro Rojo de la Fauna Venezolana cataloga al oso frontino como “En Peligro”.

La principal causa de la posible disminución poblacional de osos en Venezuela radica en la cacería furtiva: Se ha estimado un promedio de 2,47 osos cazados por año en los últimos 80 años, solamente en el tramo Central de la cordillera, donde probablemente no existan más de unos pocos centenares de individuos; ésta cifra con seguridad está subestimada con respecto a la realidad. La presión de caza, indudablemente está produciendo efectos muy negativos en las poblaciones silvestres. Las razones para su caza son esencialmente culturales y económicas. Dentro del primer grupo se considera primordialmente la valoración de la “hombría” asociada al cazador que da muerte a un oso, muy ligado al miedo que inspira el animal por su tamaño y aspecto. Igualmente, dentro de estos aspectos culturales, se aprecia la cacería para el aprovechamiento de ciertas partes del animal, tales como grasa, huesos, báculum (hueso peneano) y sangre, con fines mágico-curativos. También se tiene la apreciación de que el aprovechamiento de su carne comestible es una razón importante para su cacería, la cual es “oportunista” y generalmente no planificada. Los cueros y garras, son generalmente conservados como trofeos de valor secundario y como prueba de la cacería. Se estima que un oso muerto puede generar ingresos relativamente importantes para un campesino pobre. A pesar de esto, no se ha detectado algún tráfico comercial de sus partes, que tenga cierta relevancia. La razón económica de su cacería, específicamente se refiere a la eliminación de osos acusados de ser depredadores de ganado vacuno y ovino, los cuales eventualmente pueden causar importantes pérdidas, especialmente a pequeños productores del páramo.

La pérdida de hábitat puede considerarse como la segunda causa más importante que amenaza a las poblaciones de osos: las cuales actualmente están confinadas a los espacios naturales que han escapado a la actividad agropecuaria humana. Con la llegada de los colonizadores europeos, a comienzos de los años 1.500, se comenzó un proceso de contracción de las áreas silvestres, especialmente las ubicadas en los valles intramontanos, terrazas y en general, aquellas con climas moderados y estacionales (bosques semidecíduos y siempreverdes). El máximo de expansión agrícola en los Andes Venezolanos puede haberse alcanzado en las primeras décadas del siglo XX, presentándose un fenómeno de recuperación de áreas intervenidas, a partir de la década de 1940. Sin embargo, las selvas húmedas del piedemonte de la cordillera, tanto de la vertiente del llano como en la del Lago de Maracaibo, las cuales probablemente fueron hábitats de osos, experimentaron por primera vez en los años 50, una rápida y fuerte transformación hacia plantaciones y potreros ganaderos. Esta pérdida se ha estimado en el piedemonte llanero en 12.890 Km2. o 67,5% del bosque original. Actualmente la agricultura está creciendo nuevamente, intensificándose en las áreas tradicionales y reincidiendo en zonas abandonadas, debido a la nueva rentabilidad de la actividad.

Una amenaza a corto plazo más concreta que la pérdida directa de hábitat lo constituye la fragmentación y consecuente aislamiento de sectores boscosos: Esto es particularmente patente en la Sierra de Portuguesa, Dinira y El Tamá. Para el año 1986 existían solo cinco (5) parques nacionales en el intervalo de distribución del oso frontino: 1- Sierra Nevada, 2- Yacambú (para entonces con 14.580 has.), 3- Terepaima, 4- Sierra de Perijá y 5- El Tamá. En el año 1985, a raíz del inicio de los primeros trabajos de campo sobre ecología y conservación de esta especie a cargo de los biólogos Edgard Yerena e Isaac Goldstein, así como de los resultados de las iniciativas de divulgación acometidas por diferentes organizaciones, se logró incrementar el área protegida al número actual de doce (12) parques nacionales en el área de distribución del oso frontino.

Estos nuevos parques fueron en orden cronológico: 6- Guaramacal (1988), 7- Dinira (1988), 8- Páramos El Batallón y La Negra (1989), 9- Chorro El lndio (1989), 10- Sierra de La Culata (1989), 11 – El Guache (1992) y 12- Tapo-Caparo (1993).

Un enfoque de mantenimiento de la integridad ecológica a largo plazo, ha prevalecido en el diseño de éstas áreas silvestres protegidas, habiéndose considerado muy especialmente las necesidades ecológicas del oso frontino. En este sentido, varios de los anteriores parques nacionales han sido conjugados de manera tal que sus límites sean contiguos, generándose así las siguientes grandes unidades de conservación: A) Tapo Caparo – Sierra Nevada – Sierra de La Culata; B) Páramos El Batallón y La Negra – Chorro El Indio y C) Yacambú – El Guache. Además, dos (2) parques nacionales hacen frontera internacional con otros dos (2) parques nacionales de la República de Colombia, generándose dos grandes unidades de conservación fronterizas, claves para la conservación de la especie: D) Sierra de Perijá (Venezuela) – Catatumbo-Barí (Colombia) y E) El Tamá (Venezuela) – Tamá (Colombia).

En los últimos 10 años la imagen del oso frontino  ha experimentado un incremento vertiginoso como símbolo de conservación. De ser una especie absolutamente desconocida a nivel del gran público, ha pasado a ser un símbolo emblemático del conservacionismo, nombrado incluso con cierta frecuencia por los políticos. Esto se ha logrado con un modesto, pero efectivo impulso inicial de divulgación y sensibilización conducido por la organización pionera PROVITA, junto a FUDENA, INPARQUES, Universidad de Los Andes, Empresas Polar, diversas empresas de Petróleos de Venezuela, Gobernación del Estado Mérida, CREE, Brigada Conservacionista Tremarctos ornatus y más recientemente, la Fundación Andígena, quienes lideran actualmente las iniciativas de conservación de la especie en Venezuela. Se ha recibido, igualmente, el apoyo de organizaciones internacionales como Wildlife Conservation Society (WCS)Lincoln Park Zoological Gardens, Jersey Wildlife Preservation Trust, People’s Trust for Endangered Species, Calgary Zoological Society, Fondo para la Protección de Los Animales Salvajes (FAPAS) y Cleveland Metroparks Zoo. Como parte de esta estrategia se han producido afiches, folletos, franelas, artesanías, programas de radio y televisión, foros, conferencias, etc. Se ha generado un efecto de “bola de nieve” que ha llevado a numerosas empresas, gremios, organizaciones conservacionistas, etc., a difundir la imagen del oso frontino como un símbolo de la identidad andina. Documentales en la TV. nacional, programas radiales, cobertura por prensa y hasta comerciales de televisión han sido realizados en torno a su figura.

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En 1997, el gobernador del Estado Mérida decretó oficialmente al oso frontino como unos de los símbolos ambientales regionales.

En 1994, un grupo Ad Hoc de especialistas en oso frontino en Venezuela elaboró un Plan de Acción para la conservación de esta especie. Las acciones que propuso dicho documento estuvieron enmarcadas dentro de un gran objetivo fundamental: proponer una estrategia que contribuya a asegurar la conservación del oso frontino a nivel nacional. Para esto se plantearon cinco objetivos generales:

  1. Disminuir y minimizar la cacería furtiva.
  2. Asegurar la existencia de una suficiente cantidad y distribución de hábitats que permita mantener poblaciones silvestres viables.
  3. Incrementar sustancialmente los conocimientos científicos.
  4. Incrementar los niveles de conciencia pública.
  5. Desarrollar las capacidades para un manejo integral de las poblaciones en cautiverio.

De esos cinco objetivos, se considera que el 1, el 4 y el 5 son los que probablemente requieren de mayor empuje en la actualidad, y donde es posible proponer un aporte significativo por parte del trabajo cooperativo.

Disminuir y minimizar la cacería furtiva: Para el logro de este objetivo es necesario reforzar los mecanismos y la capacidad operativa para combatir el furtivismo en el terreno. Esto debe realizarse con personal especialmente entrenado y equipado, y con aptitud para el trabajo en zonas agrestes. Debe efectuarse dentro de un ambiente de cooperación e información hacia la población campesina, logrando el respeto por la autoridad, acompañándose ésta con una labor pedagógica. A los programas de protección y guardería de las distintas áreas protegidas, debe dársele máxima prioridad dentro de los planes de manejo. Estas actividades deben ir acompañadas de sugerencias sobre practicas alternas a la cacería, como por ejemplo el ecoturismo. La población local debe percibir beneficios reales y tangibles derivados de una actitud conservacionista hacia la fauna y los recursos naturales en general. Se deben aplicar políticas que disminuyan los conflictos oso-hombre, especialmente en el caso de la ganadería extensiva de páramo; para ello deben fomentarse diferentes modos de producción de la ganadería que minimicen la competencia por el páramo como área de pastoreo. Del mismo modo debe pensarse en iniciar programas de compensación por pérdidas comprobadas de ganado causadas por los osos. Actualmente (2001), Denis Torres adelanta una investigación (Ganadería de Montaña en Hábitats de Grandes Carnívoros. Cuenca del Río Nuestra Señora, Estado Mérida, Venezuela) en la Universidad de los Andes que aportará información y posibles soluciones al respecto.

Incrementar los niveles de conciencia pública: la sociedad venezolana, en todos sus niveles, debe apreciar y apoyar las iniciativas de conservación de esta especie, con pleno conocimiento de todos los beneficios tangibles que se derivan de ello: la producción de agua y energía hidroeléctrica, la conservación de cuencas, el turismo, el ordenamiento territorial, el mantenimiento de la biodiversidad. Para ello deben utilizarse todos los recursos disponibles para una difusión masiva y efectiva, con especial énfasis en medios de gran alcance como el radial. Esa difusión debe llevarse de forma intensiva y de educación formal e informal, especialmente a la población campesina que convive dentro y en los alrededores de los hábitats del oso frontino. Aquí deben localizarse los esfuerzos mayoritarios a fin de apoyar el logro de los dos primeros objetivos de este plan de acción. El logro de la conservación del oso es clave para la identidad andina de Venezuela. Esta faceta puede establecer un objetivo común de integración con el resto de los países andinos, el cual puede ser muy positivo en el campo de la cooperación técnica y científica a nivel inter-regional.

Desarrollar las capacidades para un manejo integral de las poblaciones en cautiverio: Este objetivo tiene un doble propósito, por una parte apoyar las estrategias de conservación in situex situ, y por otra, contribuir al logro de los objetivos de educación. Paralelamente a los esfuerzos del mantenimiento de las actuales poblaciones silvestres, debe generarse un reservorio genético en cautiverio, así como de tecnologías que permitan un eventual reforzamiento de dichas poblaciones, lo cual puede ser una necesidad perentoria a mediano o largo plazo. Los parques zoológicos deben entrar a jugar un papel más activo en la promoción de la conciencia y la educación conservacionista de esta especie, debiendo ser particularmente activos en este objetivo los parques ubicados en el área de distribución de la especie. Debe profundizarse la cooperación internacional en el campo del manejo en cautiverio e insertarse en las coordinaciones internacionales que existan para el manejo ex situ de esta especie.

Fuente: Centro Nacional de Cálculo Científico de la universidad de los Andes (Venezuela)